Pasar al contenido principal

Opinión

#0000D9

Les presento a Juan Manuel de Prada

Imagen:
religionenlibertad.com

No todos los escritores llegan a ser intelectuales, pero Prada a mi juicio lo es -lo de genio se lo dejamos a los que saben-, y si no, tiene la ventaja de ser joven.

El intelectual tiene una importancia que queda eclipsada, hoy por hoy, por hombres capaces de difundir su opinión por todo el globo aun careciendo de criterios. Prada intelectual quiere sugerir que tiene la capacidad para sumergirse en las entrañas de cuanto está constituido, meter la mano en lo tibio y ofrecer de comer. En todo caso Juan Manuel de Prada, católico, español, irritante, impopular, escritor, irreverente, es, a mi juicio, un hombre relevante.

Quisiera decir que lo conocí por alguna sugerencia y unir su nombre al de algún buen amigo para estarle siempre agradecido. No. Lo conocí leyendo cosas raras en internet. En Religión en Libertad recogen sus artículos, publicados en diarios importantes como el ABC.

Resulta curioso que, en un medio español, tan adverso para la Iglesia, sumergida en complejos revisionistas, escándalos de ayer y de hoy, este hombre robusto se levante como una torre iluminada, en medio de lo público, y por lo mismo, sujeto al escarnio. Y es que es cierto: Prada incomoda, se escurre entre las manos como el animal gelatinoso, rehúye la escuela que lo aprese, es católico y vapuleador, su narrativa grotesca (sus novelas son un vademécum) y, milagrosamente, conserva el talante del creyente que sabe, como Bloy, que renuncia al aplauso para combatir contra fuerzas oscuras, espirituales.

Dudo mucho que Prada se defina a sí mismo como apologeta, pero lo es, aun cuando -gracias a Dios- se salta ese recurso moralista que trata de “salvar la religión” evocando la belleza perdida con esa nostalgia de quién tiene miedo al futuro, al futuro de los creyentes.

Una cosa más: este hombre, ganador del Premio Planeta, tiene algo qué decirnos, posiblemente resultando incómodo, pero es, también, una voz del que clama en el desierto. A veces da la impresión de que se repite la historia que nos escandaliza, me refiero a la que evidencia el misterio de la elección: Juan Manuel de Prada es más escuchado por los los publicanos (Pablo Iglesias le dedica atención y una entrevista) que por los fariseos.

Por: Pbro. Jesús Arroyave Restrepo, párroco en Santa María Micaela y San Mario - capellán del colegio Adveniat

Aumentar
Fuente
Disminuir
Fuente

Otras editoriales y opiniones