Invitado especial
"La paz es posible", desde la experiencia de la comunidad de Sant’Egidio
Quien visitó a Colombia por primera vez, realizó una conferencia en la Pontificia Universidad Javeriana, donde el tema central fue “La Paz”, desde la experiencia de esta comunidad Italiana, presente en más de 70 países del mundo.
Asistieron a la conferencia autoridades académicas, diplomáticas, eclesiales y de la sociedad civil y un gran número de jóvenes. Acompañó también este momento, monseñor Germán Barbosa Mora, obispo auxiliar de Bogotá.

En su charla, Marco Impagliazzo afirmó entre otras cosas: “Es necesario que el diálogo vuelva a tener una base popular, que la paz y la convivencia vuelvan a tener reputación precisamente hoy que todo y todos las ridiculizan y las ponen en tela de juicio. En medio de las guerras armadas, en medio de la guerra comercial, de la guerra social, de la guerra étnica o de la guerra del racismo, en medio del odio, del recelo y de la desconfianza, podemos ir contra corriente dando cuerpo al discurso del destino común. Para lograrlo tenemos que crear un verdadero movimiento popular por la paz que esté abierto a todos”.
Aportes para construir la paz
Hizo una invitación a ver más allá de la violencia en Colombia, desde una mirada más amplia que comprenda el tiempo que vivimos como el tiempo de la fuerza donde es necesario restablecer las relaciones diplomáticas, el diálogo y el tejido social: “la única manera de construir la paz que piden los pueblos es ponerse del lado de las víctimas, de quienes mueren, de quienes resultan heridos, de quienes pierden a sus seres queridos, sus casas, su país, de quienes lo pierden todo o incluso quedan sin voz”.

Recordó además, que para hablar de paz es necesario mirar directo a la guerra, a la violencia criminal organizada y a sus consecuencias.
La experiencia de Sant’Egidio en la construcción de la paz ha sido comprender las heridas que la guerra deja en el espíritu y devolver la humanidad a quien la guerra se la arrebatado. La guerra le quita a las personas la esperanza, el deseo de futuro, por eso en Sant’Egidio se dice que "la guerra es la madre de todas la pobrezas” así que es urgente detenerla y devolver la esperanza a quien la ha perdido. Y todo esto se hace con la relación cercana, con la amistad, afirmó Impagliazzo.

Visita a la comunidad en Bogotá
En esta realidad la visita de Marco a la comunidad en Bogotá fue un referente de apoyo para seguir acompañando el trabajo en varios frentes de la ciudad como los niños y los adolescentes con las “Escuelas de la Paz”, donde además de guiarlos en sus tareas, los educan en el valor de la construcción de la paz.

Atienden también a los ancianos que están en asilos, los sintecho que en muchos casos viven recogiendo plástico y latas para sobrevivir, y los refugiados. Por ejemplo, varios días a la semana la Comunidad de Sant’Egidio abre un comedor en la “Casa de la Esperanza”, en el sur de la ciudad, para personas sin hogar; lo mismo hace en espacios de algunas parroquias arquidiocesanas ubicadas en el centro de la ciudad. En nuestro país, hacen presencia desde hace 14 años.

“Es una comunidad muy joven aquí en Colombia, Bogotá, es una presencia importante, que trabaja con niños, con los más pobres y necesitados. Ayudamos también con las Escuelas de la paz, aquí educamos a la paz, es un modo de hacer crecer las nuevas generaciones con el ideal de la paz, está dirigida por jóvenes, también se ayuda en las tareas escolares”, afirmó el presidente de la comunidad.
Cabe recordar que la Sant'Egidio es una comunidad cristiana que nació en 1968, por iniciativa de Andrea Riccardi en un instituto del centro de Roma. Con los años se ha convertido en una red de comunidades que se ha extendido por muchos países y dedica una especial atención a las periferias. La conforman hombres y mujeres de distintas edades y estados de vida, que están unidos por un lazo de fraternidad basado en la escucha del Evangelio y en el trabajo voluntario y gratuito por los pobres y por la paz.
La oración, los pobres y la paz son sus referentes fundamentales
El primer pilar de la Comunidad es la “oración”; una oración basada en la escucha de la Palabra de Dios que acompaña y orienta su vida. En Roma y en todo el mundo la oración de la Comunidad es también un lugar de encuentro y de acogida para quien quiere escuchar la Palabra de Dios e invocar al Señor.
El segundo pilar son los “pobres”; que son hermanos y los amigos de la Comunidad. La amistad con los necesitados; ancianos, personas sin hogar, migrantes, discapacitados, presos, niños de la calle y de las periferias, es un rasgo característico de la vida de quienes participan en Sant'Egidio en los distintos continentes.
El tercer pilar es la “paz”; la Comunidad trabaja por la paz para protegerla allí donde está amenazada y para ayudar a reconstruirla facilitando el diálogo allí donde se ha perdido. Para Sant'Egidio trabajar por la paz es una responsabilidad de los cristianos, forma parte de un servicio más amplio en favor de la reconciliación y la fraternidad que se concreta, entre otros, en el trabajo ecuménico y en el diálogo interreligioso.
“Para la comunidad de san Egidio la oración, el servicio a los pobres y la paz van unidas, porque si una no está con la otra se caería, la oración es la fuerza para los voluntarios, para los que sirve a los pobres y por supuesto al Señor”, afirmó Marco Impagliazzo.
Breve reseña del presidente internacional de la comunidad:
Marco Impagliazzo, nació en Roma en 1962, dedica su vida a la comunidad. Es el presidente internacional desde el año 2003, es también profesor de Historia Contemporánea en la Universidad Roma Tre. Investigador, historiador y estudioso del fenómeno religioso en Europa y de las temáticas relacionadas con la convivencia entre nacionalidades, culturas y religiones diferentes.
Actualmente es consultor del Dicasterio Vaticano para las Causas de los Santos y miembro del Dicasterio vaticano para los laicos, la familia y la vida. Es autor de diferentes libros entre ellos; obras sobre el genocidio armenio y el pontificado de Juan Pablo II. Ha trabajado en la resolución de conflictos, principalmente en Argelia.
El profesor Impagliazzo, como presidente de la Comunidad de Sant'Egidio, ha impulsado el “Espíritu de Asís”, promoviendo desde 1986 hasta la actualidad, encuentros interreligiosos anuales; destinados a mantener vivo el espíritu del diálogo, la cultura de la paz y la convivencia.
Marco Impagliazzo, presidente internacional de la Comunidad de Sant'Egidio es nuestro invitado especial a continuación:
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