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El Papa visita parroquia del Sagrado Corazón en Roma: “Podemos ser signo de esperanza en el mundo”

16 de marzo de 2026
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El Papa León XIV visitó este domingo la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Roma, donde se reunió con niños, jóvenes, ancianos, enfermos y miembros del consejo pastoral, y destacó que las comunidades cristianas están llamadas a ser “signo de esperanza” y “casa de acogida” en un mundo marcado por el sufrimiento, la guerra y la soledad.

Durante su encuentro con niños y jóvenes en el campo deportivo parroquial, el Santo Padre recordó que el corazón de Jesús representa el amor infinito de Dios y agradeció el servicio caritativo que la comunidad ofrece a migrantes y personas necesitadas.

“El corazón, ¿qué representa? El amor, la caridad, la expresión tan grande de Dios infinito; y de Dios lo que es infinito es su amor, su gracia y su misericordia”, afirmó.

El Papa elogió el trabajo de la parroquia en favor de quienes viven situaciones difíciles, como inmigrantes, enfermos o personas sin hogar. “Ustedes han creado una comunidad que realmente sabe acoger, y por eso les agradezco de verdad, porque es un signo de esperanza en un mundo donde muchas veces el dolor y las dificultades son demasiado grandes”, señaló.

El Pontífice relató también el testimonio de una mujer afectada por la guerra que se preguntaba “¿ahora a dónde voy?”, tras haberlo perdido todo. Frente a esta realidad, subrayó que los cristianos pueden ofrecer esperanza.

“Nosotros que creemos en Jesucristo podemos ser ese signo de esperanza, incluso en un mundo donde parece que ya no existen estos signos”, dijo.

Asimismo, afirmó: “Todos están invitados, todos están llamados”, señalando que la parroquia es una familia abierta que dice: “Vengan todos”

Cercanía con ancianos y enfermos

Más tarde, el Santo Padre se reunió con ancianos y enfermos en el salón parroquial, donde destacó el valor de las comunidades que abren sus puertas a quienes sufren soledad, enfermedad o dificultades materiales.

“Es un placer encontrarles y pasar juntos esta tarde con la alegría de ser hijos e hijas de Dios, hermanos y hermanas todos. Sé que algunos de ustedes tienen sufrimientos, enfermedades o las dificultades de la edad… y aun así han venido. Se lo agradezco”, expresó.

Durante su discurso, el Pontífice subrayó también la importancia de acoger a los migrantes: “Hoy en muchas partes del mundo aparece una nueva actitud que quiere cerrar las puertas y decir: ‘¡Basta! Que no venga nadie más!’”.

Sin embargo, recordó que el Evangelio propone una actitud distinta: “Jesús dice: ‘Era extranjero y me acogieron’”.

El Papa destacó que la parroquia del Sagrado Corazón está llamada precisamente a reflejar ese amor de Cristo.

“Una parroquia que se llama Sagrado Corazón representa el corazón de Jesús: un lugar bendecido por Dios, una casa de fraternidad, de caridad y de amor donde quienes lo necesitan pueden encontrar una familia”, afirmó.

Agradecimiento a los agentes pastorales

Tras celebrar la Eucaristía, el Santo Padre se reunió con el consejo pastoral parroquial. “El compromiso de personas como ustedes, dispuestas a vivir su fe católica ofreciendo tiempo, energías y amor, es algo verdaderamente importante”, señaló.

El Papa explicó que la parroquia está llamada a ser una presencia viva del amor de Dios en el barrio y destacó las iniciativas de ayuda a los necesitados, como las duchas para personas sin hogar.

“Una parroquia llamada a ser corazón, Sagrado Corazón, debe ser presencia y testimonio del amor de Dios en el mundo, aquí en Roma, en este barrio que no siempre es fácil”, indicó.

También recordó la cercanía de la cárcel de Rebibbia, señalando que la Iglesia debe acompañar a quienes buscan cambiar de vida. “Las personas que buscan la libertad quizás han cometido errores, pero también para ellas existe la invitación a la conversión y a cambiar su vida”, afirmó.

“Un auténtico testimonio del amor de Dios”

Antes de regresar al Vaticano, el Papa saludó nuevamente a los fieles y les aseguró que ser “miembros de esta parroquia del Sagrado Corazón de Jesús es un auténtico testimonio del amor de Dios en el mundo y aquí en Roma”.

El Pontífice expresó además su alegría por la visita y bromeó con los fieles sobre el tiempo transcurrido desde la última presencia papal en la parroquia.

“Esperemos que no pasen otros 40 años hasta la próxima visita”, comentó entre sonrisas.

Finalmente, invitó a los fieles a vivir con alegría el tiempo litúrgico de la Cuaresma, especialmente en este domingo Laetare. “Vivamos siempre como signo de esperanza”, concluyó antes de impartir la bendición.

Fuente:
ACIPRENSA
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