Pasar al contenido principal
#ff0000

Todos a las urnas

2 de marzo de 2026
Imagen:
de referencia.
Se aproximan las elecciones en las que los colombianos estamos llamados a renovar el poder legislativo del Estado por medio del voto.

El próximo domingo, desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde, todos los ciudadanos mayores de edad estamos convocados a las urnas para participar de este importante ejercicio democrático. Cada cuatro años se solicita nuestra libre decisión para renovar los entes legislativos (Cámara de Representantes y Senado de la República) que elaborarán las leyes durante el próximo cuatrenio. 

Aunque gran parte del foco mediático y del interés en la discusión se ha centrado en la cercana elección presidencial de mayo, vale la pena recordar que en un sistema como el nuestro, donde existe la división de poderes, la elección del legislativo tiene igual importancia que la del poder ejecutivo. Sus funciones son diferentes pero su importancia es igualmente significativa. 

Ambas ramas del poder público definen el rumbo de la nación, orientan la acción pública en presupuesto y acciones; ambas ramas se controlan por un sistema de pesos y contrapesos, para que la tentación del poder absoluto, tan llamativa en cualquier sistema político, permanezca alejada de las mentes de aquellos hombres y mujeres convocados a desempeñar tan altas dignidades.

Ante esta decisiva elección para el futuro del país, los obispos de Colombia por medio de un comunicado han hecho público en días pasados una invitación para que todos los fieles católicos, desde nuestra forma diversa de construir país, participemos en esta gesta democrática. Somos mas de 41 millones de colombianos convocados a las urnas el próximo domingo. Sin embargo, ha sido lamentable constatar en ocasiones anteriores que la abstención ha superado más del cincuenta por ciento del censo electoral. La declaración de los obispos expresa ante todo la necesidad de que cada ciudadano católico habilitado para votar participe en el proceso. 

Aunque el abstencionismo puede tener numerosas explicaciones que van desde la indiferencia por la cuestión pública hasta la desconfianza en el sistema electoral, tomar parte en el proceso político por medio del voto libre sigue siendo un mecanismo indispensable para alcanzar una sociedad en paz. Así, el papa Francisco en 2020 en su encíclica Fratelli Tutti (Hermanos todos) nos proponía ver la participación en política como un alto acto de caridad cristiana, donde se pueden promover relaciones humanas y sociales de gran calidad, que valoren la dignidad de cada ser humano y de cada comunidad (cf. F.T. 180). Podríamos entonces, parafraseando al Santo Padre, decir que este próximo domingo nuestro amor al prójimo nos impulsa a votar. Es bello ver el acto de votar como un acto de caridad hacia el conjunto de la sociedad, especialmente, en este tiempo de la Cuaresma.

De otro lado, el comunicado de la Conferencia Episcopal nos entrega unas preciosas indicaciones para ejercer nuestro deber de votar con responsabilidad y sabiduría. Se nos invita a valorar las diferentes opciones tomando en cuenta los valores predicados por Cristo en el Evangelio y no solamente la propaganda política, las promesas de ayudas futuras o una irrestricta filiación partidista. 

El abanico de opciones que aparecen en el tarjetón este domingo es suficientemente amplio como para escoger a los mejores para elaborar las leyes que guiarán al país. Se hace entonces necesario sopesar propuestas, hojas de vida, acciones pasadas y equipos de trabajo. A partir de este ejercicio y teniendo también en mente la defensa de los valores humanos y cristianos, como son la defensa de la vida, la dignidad de la persona humana, el cuidado de la casa común, la verdad, la justicia, la libertad y la solidaridad se puede alcanzar un adecuado discernimiento y tomar la mejor decisión, la más responsable y valerosa para el futuro del país. 

Se nos presenta igualmente la oportunidad para participar de manera libre y consciente en las consultas interpartidistas que representan amplias opciones dentro del espectro político nacional, enriqueciendo las alternativas en el tarjetón presidencial de mayo.

Pidamos la asistencia del Espíritu Santo, luz que penetra las almas, para que nuestra decisión electoral sea un impulso adecuado en la construcción social del país, desde el respeto por las diferencias y la búsqueda común de soluciones a los graves desafíos que afectan a nuestra sociedad. Que este domingo ir a las urnas sea un ejercicio efectivo de caridad que nos acerque a una sociedad más libre y en paz.   


Dirección - elcatolicismo.com.co

Aumentar
Fuente
Disminuir
Fuente

Otras noticias

#007300
#397dff

Otros editoriales y opiniones