“San Cristóbal” parroquia dinámica y en estado de misión

La parroquia San Cristóbal, pertenece a la Arquidiócesis de Bogotá y está ubicada en la Calle 17A sur #3D-81 Este, localidad de San Cristóbal y cubre siete sectores a su alrededor, con una historia de más de 100 años que comenzó con una capilla pequeña. Fue creada oficialmente el 7 de diciembre de 1937 mediante el decreto arzobispal No. 68, y pertenece actualmente a la Vicaría Episcopal Territorial San José.
A lo largo de su trayectoria, cerca de 30 párrocos han dedicado su misión evangelizadora a esta comunidad parroquial, una labor que inició formalmente con el presbítero Benjamín Galindo como su primer párroco.
Años más tarde la capilla fue reemplazada y se construyó el templo bajo la dirección del arquitecto Jorge Gaitán Cortés y se inauguró en agosto de 1968 siendo párroco el padre Luis Piñeros Dávila. El presbítero, con el apoyo de toda la comunidad, sacó adelante la edificación de esta obra. Posteriormente, el templo fue reconocido como patrimonio arquitectónico de Bogotá mediante el Decreto 606 del 26 de junio de 2001, emitido por el Departamento Administrativo de Planeación Distrital.
Tercera etapa de la construcción de cenizarios
El templo plasma la identidad obrera y refleja la labor de las grandes ladrilleras reconocidas en el sector, además de una arquitectura contemporánea. Este año fueron construidos 600 nuevos cenizarios, quedando en su totalidad 2150 entre osarios y cenizarios para el servicio de la comunidad.
“Como es una parroquia antigua, tiene su estilo, está sectorizada y tiene alrededor de 9.000 habitantes en esta zona. Recientemente, por solicitud de la comunidad, fueron construidos más cenizarios, la tercera etapa. El sector está habitado por personas que madrugan a trabajar, hay muchos niños y jóvenes, es una gran familia”, afirma el padre Arnulfo Guaraca, párroco de San Cristóbal.
Acción pastoral viva y misionera
El dinamismo de los grupos pastorales es sobresaliente, lo que convierte la acción pastoral en una Iglesia viva y participativa a través de diferentes apostolados como: Acólitos, Grupo Juvenil, Catequistas, Ministros Lectores, Ministros de la Sagrada Comunión, Pastoral Familiar, Guardias de Honor del Sagrado Corazón, Pastoral Social, Apóstoles, Legión de María, Coral Parroquial, Pan Partido y Compartido, Grupos de Oración de la Divina Misericordia, EPEM (Equipo Parroquial de Evangelización Misionera) y el COPAE (Consejo Parroquial de Asuntos Económicos). Asimismo, en la parte social se cuenta con un ropero parroquial para ayudar con ropa y otros implementos de primera necesidad a los niños, enfermos y discapacitados del sector.
El Santo Patrono “San Cristóbal”
La imagen más frecuente de San Cristóbal representa un gigante barbudo que lleva sobre los hombros al Niño Jesús y le ayuda a atravesar las aguas de un río; el Niño sostiene el mundo con la punta de los dedos, como si jugase con una pelota.
Esta imagen se refiere a una de las leyendas más conocidas sobre el santo. Según esta tradición, su verdadero nombre era Reprobus, y era un gigante que deseaba servir al mayor rey que existiese. Llegado a la corte de un rey que se consideraba invencible, se puso a su servicio; pero un día vio que el monarca se santiguaba ante la mención del diablo. Le preguntó el por qué, y el rey le dijo que tenía miedo del diablo, por lo que cada vez que lo oía nombrar, hacía el signo de la cruz buscando protección.
El gigante entonces se puso a buscar al diablo, considerándolo más poderoso que el rey. No tardó en encontrarlo, y comenzó a seguirlo y a servirlo. Pero un día, pasando por un camino en el que había una cruz, el diablo cambió de ruta. Reprobus le preguntó el motivo, y el diablo admitió que se veía obligado a escapar asustado ante la cruz, porque Cristo había muerto sobre una cruz. Entonces Reprobus lo abandonó para buscar a Jesucristo.
San Cristóbal es reconocido como el protector de los viajeros
Conoció a un ermitaño que le instruyó en la fe cristiana y le sugirió que construyese una cabaña cerca de un río de aguas peligrosas y viviese allí ayudando a los caminantes a atravesarlo, empleando su estatura y su fuerza. Este servicio complacería a Cristo, pues mucha gente perecía tratando de atravesar el río. Un día, el gigante escuchó una voz infantil que le pedía ayuda: era un niño que deseaba pasar a la otra orilla.
El gigante lo cargó sobre sus hombros y comenzó a atravesar las aguas tumultuosas; pero a medida que avanzaba, el peso del niño aumentaba, hasta el punto de que solo con un gran esfuerzo consiguió alcanzar la orilla opuesta. Allí el Niño le reveló su identidad: era Jesús, y el peso que el gigante había sostenido era el del mundo entero, salvado por la Sangre de Cristo.
Esta leyenda, además de inspirar la iconografía occidental, ha hecho que San Cristóbal sea invocado como patrón de los barqueros, los peregrinos y los viajeros.
El Párroco
El padre Arnulfo Guaraca Narváez nació el 7 de Mayo de 1966 en Campoalegre, Huila. Estudió Filosofía y Literatura en la Universidad Santo Tomás de Aquino y Teología en la Universidad San Alfonso. Tiene una maestría en Cristología de la Universidad San Juan de Letrán en Roma, Italia.
Fue ordenado sacerdote el 2 de febrero de 1994, por monseñor Hernando Rojas Ramírez, para el servicio de la Diócesis de Neiva, e incardinado en la Diócesis de Roma el 26 de abril de 1996 para el servicio de los Oblatos del Divino Amor de Roma. Posteriormente mediante decreto No. 108 del 8 de abril de 2021, fue incardinado para el servicio de la Arquidiócesis de Bogotá.
Inició su servicio pastoral en la arquidiócesis como vicario parroquial en la Presentación de Nuestra Señora en el año 2000. Fue párroco en San Luis Versiglia Mártir, párroco en Nuestra Señora de Chiquinquirá de Quetame en el año 2011, párroco en Madre del Divino Amor en 2014 y capellán en la Cárcel Distrital de Bogotá desde hace 11 años. También fue párroco en San Martín de Tours y desde el año 2024, párroco en San Cristóbal hasta la fecha.
A continuación conozco la parroquia “San Cristóbal” de la Arquidiócesis de Bogotá en la entrevista con el padre Arnulfo Guaraca Narváez, párroco.
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