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De una increíble historia de conversión a vandalizar el santuario de Medjugorje

31 de julio de 2026
santa
Imagen:
Vatican News

Luego de los ataques vandálicos en el famoso santuario mariano de Medjugorje, en Bosnia y Herzegovina, fue detenido Bartłomiej Włodzimierz Krakowiak, un ciudadano polaco de 31 años, como presunto autor material del hecho.

Krakowiak fue apresado en la aldea de Cerno, cerca de Ljubuški, poco después del incidente. Un joven local —Ivan Vučić— lo reconoció, lo capturó y lo retuvo para luego entregarlo a las autoridades. La justicia bosnia le acusa de dañar o destruir bienes religiosos, por lo que podría recibir una pena de entre seis meses y cinco años de cárcel.

El día de ayer se celebró una audiencia en la que la fiscalía propuso ordenar prisión preventiva contra el acusado “por temor a que se fugue o repita el delito”, según reportó el medio local Avaz.

El fiscal informó que Krakowiak “no se arrepintió durante el interrogatorio” y expresó que con los ataques buscaba demostrar “que las visiones son un fraude y que todo es una invención”. El ciudadano polaco se negó a contar con un abogado durante la audiencia y, según los medios locales, dijo que quería permanecer en prisión.

Una infancia complicada

Increíblemente, “Bartek” —un diminutivo común para su nombre en Polonia— tiene su propia historia de conversión en Medjugorje, la cual contó en una película estrenada en 2024: Llamado 2, producida por la Fundación Cinematográfica Powołany.

Al compartir su testimonio, Bartek recuerda que proviene “de una familia con antecedentes de alcoholismo”, una enfermedad que sufrieron su bisabuelo, su abuelo y su padre. “Por eso, desde muy joven, pensé que era normal”, señaló.

Su padre era “muy agresivo” y abusaba de él. Entonces comenzó a sentirse “más a gusto” en la calle, por lo que empezó a escaparse de casa. En medio de un ambiente de pobreza y todo tipo de carencias, las golpizas de su padre se hicieron peores, hasta que eventualmente su madre decide separarse y mudarse.

“También me convertí en una persona muy peculiar porque descargaba toda la ira que llevaba dentro en los demás. Quería que la gente sufriera tanto como yo”, expresó Krakowiak.

A los 18 años, conoció a una chica que poco después quedó embarazada. Bartek asegura que este embarazo le hizo sentir “amor incondicional por primera vez”, marcando un antes y un después en su vida. Lamentablemente, su novia sufrió un aborto espontáneo al sexto mes.

“Fue entonces cuando comprendí que lo que mi padre había dicho —que no merecía amor, que nunca lograría nada, que no valía nada— era cierto. Fue entonces cuando me hundí aún más en el alcoholismo, las drogas y la violencia”, comentó.

En medio de la desesperación y el resentimiento hacia Dios y su familia, Bartek tomó la decisión de quitarse la vida: “Tenía muchísimas deudas, depresión y ansiedad. Sabía que ese día lo haría, y recuerdo el momento en que abrí la ventana y dejé de tener miedo”.

“Estoy contigo”: viaje a Medjugorje

Al borde de la ventana, ya sin temor al sufrimiento que dejaría tras su partida, Bartek recibió una notificación en su teléfono: un rapero había lanzado una nueva canción titulada Estoy contigo.

La canción trataba sobre el amor de Jesucristo y su cercanía en los momentos de más dificultad. “Que superaré esto, que me ama, que lucha por mí y que me desea. Fue una experiencia tan poderosa, tan poderosa para mí, que cerré la ventana y simplemente tuve una gran esperanza en mi corazón de que algo cambiaría”, recordó Bartek.

Después, ya habiéndose abandonado a la voluntad de Dios, a quien sólo pedía que le hiciera feliz, oyó en su interior —no sabe cómo describirlo— la palabra “Medjugorje”. Comprendió entonces que “debía ir allí” y que, a través de ese viaje, Dios transformaría su vida. Sin demoras, se empezó a preparar para el viaje de más de 1.300 kilómetros.

“Durante este viaje, experimenté una poderosa presencia de Dios. Simplemente sentí su presencia física, que estaba conmigo. En ese tiempo, ocurrieron milagros extraordinarios en mi vida y vi cosas que jamás había visto”, dijo.

“Recuerdo haber cruzado el letrero de Medjugorje y, por primera vez en mi vida, me sentí orgulloso de mí mismo. Por primera vez en mi vida, me sentí orgulloso de quién era, de lo que era. Y aunque aún tenía mucho que asimilar y experimentar, simplemente llegué a conocer al Dios vivo, al Cristo vivo, que existe, que resucitó de entre los muertos”, agregó.

Tras regresar de Medjugorje se dedicó “a evangelizar, servir y acercar a la gente a Dios”, tratando de mostrarles que “los ama, que lucha por ellos y que hay esperanza”. Para el momento del estreno de la película, Bartek aseguraba que llevaba cinco años de casado y tres siendo padre.

El santuario restaurado en tiempo récord

El santuario de Medjugorje informó el 28 de julio que la imagen de Nuestra Señora que fue vandalizada en la colina de las presuntas apariciones ya fue completamente recuperada, gracias a la labor de la comunidad parroquial y miembros de la Comunidad Cenacolo.

Además, también fue recuperado el altar exterior de la parroquia de Santiago Apóstol, por lo que las jornadas de oración han continuado con normalidad.

Fuente:
ACI Prensa
Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones
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