Educar en el cuidado para sanar la convivencia escolar

En un contexto educativo marcado por distintos desafíos sociales, emocionales y digitales, el cuidado emerge como una categoría central para repensar la convivencia escolar. Bajo esta premisa, el Sistema Educativo de la Arquidiócesis de Bogotá (SEAB) realizó el V Congreso de Convivencia Escolar: “Transformando la convivencia escolar desde el cuidado”, un espacio de formación, escucha y construcción colectiva que se consolida como una de las iniciativas centrales de la Semana del Buen Trato 2026.
El encuentro se desarrolló en el Gimnasio Monseñor Manuel María Camargo, el 22 de abril, congregando a coordinadores de convivencia, orientadores, directivos, padres de familia y estudiantes representantes de las instituciones que conforman el sistema educativo arquidiocesano.

Una pedagogía que pone a la persona en el centro
Más que un evento académico, el congreso se configuró como un espacio de sensibilización y reflexión sobre la urgencia de promover el buen trato en los entornos escolares. A través de ponencias y experiencias compartidas, se brindaron herramientas conceptuales y prácticas orientadas a la prevención de las violencias, el fortalecimiento de la convivencia y la transformación de las prácticas de autoridad.
“La pedagogía del cuidado es una pedagogía humana en donde ponemos en el centro a la persona… la ayudamos a desenvolverse en diferentes contextos relacionados con la parte socioemocional, restaurativa y de derechos”, explicó Milena Pacheco González, directora técnica del SEAB, subrayando que “esta apuesta permite abordar las situaciones escolares de una manera más humana”.
En este horizonte, el congreso desarrolló líneas de trabajo concretas: transformar la autoridad del control al acompañamiento, prevenir las violencias desde el cuidado, implementar prácticas restaurativas y consolidar una cultura institucional basada en la corresponsabilidad y el sentido de comunidad.

De la norma al vínculo: prácticas restaurativas y cultura del cuidado
Desde esta perspectiva, no se trata solo de sancionar, sino de reconciliar, reconstruir vínculos y generar aprendizajes significativos.
“Hemos trabajado como eje central la importancia de las prácticas restaurativas a través de la pedagogía del cuidado y su aporte en la erradicación de las violencias dentro de nuestras instituciones”, señaló Alejandra Hernández, asistente Equipo técnico SEAB, destacando que el enfoque busca una convivencia asertiva “desde el cuidado y desde el amor”; construir comunidad, fortalecer vínculos y gestionar conflictos a través del diálogo, priorizando la reparación del daño sobre el castigo.
A su turno, Diana Patricia Molina Cobaleda, directora socioeducativa y rectora en la institución educativa el Gimnasio Monseñor Manuel María Camargo - SEAB, quien acompañó la jornada como ponente, insistió en la necesaria articulación entre norma y cuidado:
“Las instituciones educativas no nos podemos desligar del componente legal… sin embargo, la norma pierde sentido sin cuidado, y el cuidado sin norma tampoco tiene sentido”.
Este equilibrio se traduce en una comprensión más profunda de la convivencia como construcción colectiva: “El cuidado se vuelve cultura institucional”, afirmó.
Formación integral y currículo humanizador
El congreso también reafirmó la apuesta del SEAB por una educación integral que trasciende los contenidos académicos. En este sentido, los participantes destacaron la apuesta por un currículo humanizador que permite a los estudiantes desarrollarse plenamente.
“Estos espacios son de absoluto valor… nos dotan de herramientas necesarias para implementar en la cotidianidad de las instituciones educativas y favorecer la convivencia”, manifestó el coordinador general del Liceo Parroquial San Gregorio Magno – SEAB, Jarold Gonzales, precisando que el reto es “innovar constantemente” para responder a las realidades actuales.
Una de esas realidades es el aumento de violencias emocionales y digitales, especialmente vinculadas al uso de tecnologías. Frente a ello, el SEAB ha fortalecido procesos formativos con estudiantes y familias, promoviendo habilidades para afrontar estos escenarios.
“Tenemos que estar formando permanentemente… esto es promoción y prevención para que nuestros estudiantes sepan cómo actuar frente a un tipo de violencia”, advirtió Milena Pacheco.

La voz de la comunidad educativa
“Aprendemos de los saberes que tenemos en cada institución, pero también escuchamos las diferentes voces… especialmente las de los estudiantes, que hacen que lo que construimos sea fructífero”, destacó Diana Patricia Molina.
“Ha sido un espacio muy interesante, me ha gusta mucho; ha generado necesarias reflexiones en torno a la convivencia académica… También expectativas y responsabilidades en torno al rol que cada miembro de la comunidad educativa tiene en este aspecto”, manifestó Oscar Taborda, personero del Instituto Tecnológico del Sur – SEAB.
En esta línea, el sistema educativo reafirma su enfoque en el proyecto de vida como eje transversal. “Formar para la vida implica desarrollar habilidades que permitan a los estudiantes convivir respetando la diversidad, desde la empatía y el reconocimiento del otro”, agregó Alejandra Hernández.
La Semana del Buen Trato: una cultura que se construye día a día
El congreso se enmarcó en la quinta versión de la Semana del Buen Trato, una iniciativa institucional que busca consolidar una cultura del cuidado en la comunidad educativa.
“Dentro del proceso de formación integral… la pedagogía del cuidado se expresa en relaciones de buen trato, que implican reconocimiento del otro, respeto por su diferencia y acompañamiento en la construcción de su proyecto de vida”, precisó padre Ricardo Pulido, director general del SEAB.
La intencionalidad es clara, explicó: fortalecer actitudes de cuidado, cercanía y corresponsabilidad en docentes, estudiantes y familias, generando ambientes caracterizados por relaciones sanas y respetuosas.
“El cuidado es el que crea una cultura del buen trato; relaciones sanas y constructivas”, agregó el padre Pulido, al explicar por qué este año la semana estuvo orientada explícitamente a esta pedagogía.

Acciones concretas que transforman la convivencia
Transitando de la palabra a la acción, la Semana del Buen Trato se vivió a través de acciones pedagógicas sencillas pero profundamente significativas:
Un saludo que cuida: recibimientos cálidos y compromisos personales contra la violencia desde el inicio de la semana.
Vacuna del buen trato: una experiencia simbólica donde los estudiantes afirmaron: “Hoy me vacuno contra la violencia y elijo el buen trato”.
Inflando el buen trato: reflexión sobre el manejo de emociones y sus efectos en las relaciones.
Webinar para familias: formación sobre riesgos digitales como ciberacoso, sexting y grooming.
Proyecto de vida: fortalecimiento de habilidades personales y sociales desde una mirada integral.
Cierre digital: creación de campañas audiovisuales que amplifican el mensaje del cuidado más allá del aula.

Una respuesta eclesial a los desafíos educativos
El Sistema Educativo de la Arquidiócesis de Bogotá como presencia educativa de la Iglesia en la ciudad, a través de 19 colegios y de la Fundación Universitaria Monserrate, reafirma con estas iniciativas su compromiso con la formación integral de niños, adolescentes y jóvenes.
Su propuesta no solo busca calidad académica, se enfoca en formar “excelentes seres humanos, auténticos cristianos y verdaderos servidores de la sociedad".
En un tiempo donde la convivencia escolar enfrenta tensiones crecientes, la pedagogía del cuidado se presenta no solo como una metodología, sino como una apuesta que permite mirar al otro, acompañar sus procesos y construir comunidad.
"Transformar la escuela es posible cuando el cuidado deja de ser un concepto y se convierte en cultura viva. En el SEAB cuidar une y construir comunidad compromete”.
*Registro gráfico - Vivencia de la Semana para el Buen Trato en las distintas instituciones educativas: Cortesía: Equipo técnico SEAB.
Detalles sobre el V Congreso de Convivencia Escolar SEAB, a continuación:
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