Arquidiócesis de Bogotá bendijo 'Memorial de los Ángeles' en Usme

Como un signo de oración, reparación, perdón y esperanza, la Arquidiócesis de Bogotá continúa fortaleciendo los ‘Memoriales de los Ángeles’, una iniciativa pastoral que busca reconocer la dignidad humana desde la concepción y acompañar el dolor de quienes han vivido la pérdida de un hijo no nacido.
Con la reciente bendición del tercer memorial en territorio arquidiocesano, ubicado en el cementerio de Usme, la Iglesia católica en Bogotá reafirmó su voz en defensa de la vida en gestación.
"Creemos que hay que dar cristiana sepultura a los fetos, porque ahí ya hay vida… Dignificar es también pensar en la vida que se gesta”, afirmó el padre Jorge Eliécer Arias Toro, animador de la Coordinación Arquidiocesana del Cuidado de la Dignidad Humana.

La ceremonia, realizada el sábado 23 de mayo, reunió a sacerdotes, agentes pastorales y laicos comprometidos con la defensa y promoción de la vida. Participaron monseñor Ricardo Pulido, encargado de la Diaconía para el Desarrollo Humano Integral de la Arquidiócesis de Bogotá; el padre Gerardo Herrán González, párroco en San Pedro de Usme; el padre Jorge Arias; y miembros del movimiento 'Cuarenta Días por la Vida'.
“El Señor opta por la vida”
Durante la bendición del memorial, monseñor Ricardo Pulido subrayó que toda vida humana tiene un valor infinito ante Dios, incluso aquella que no alcanzó a nacer.
“El Señor opta por la vida, como lo dice el Evangelio. Él es el que escoge a cada ser humano para que a lo largo de su vida, sea corta, sea larga, siempre construya un proyecto de vida con Él”.
El sacerdote insistió en que este signo pastoral nace del reconocimiento de que cada ser humano es llamado al amor y a la vida desde su concepción.
“Nosotros estamos aquí porque, aunque estos bebés no nacieron, fueron llamados por el Señor a la vida, y su vida es un signo de la presencia del amor de Dios”, precisó.
Agregando que “es más fuerte el amor de Dios que la muerte, y este signo que hoy estamos haciendo es testimonio de que el amor de Dios no tiene límite, ni en el tiempo ni en las personas (…) Hoy recibe a estos bebés con misericordia y nosotros los ponemos en sus manos, sabiendo que el Señor les dio la vida, que a nosotros nos ha dado la vida, que nos invita a construir una vida linda y a ser testigos de vida”.
En esta línea, monseñor Ricardo exhortó a valorar la propia vida y a promover relaciones humanas cimentadas en el amor y la solidaridad: “Una vida que valga la pena siempre se construye a través del amor con otros. No hay otra manera”.

Asimismo, pidió a los presentes ser testigos concretos del cuidado de la vida humana: “La mejor manera para promover la vida es ser testimonios de que nuestra vida vale la pena. Cuando nosotros decimos que somos provida, no solamente hablamos de la vida, sino que a través de nuestra propia vida damos testimonio de que Dios está en nosotros”.
Y concluyó: “Pidámosle al Señor que nos ayude siempre a buscar las maneras de cuidar la vida, de amar la vida como el Señor Jesús lo hizo, reconociendo ese valor de la vida de las personas, aunque otros no lo reconozcan”.
Un signo que nació en Italia y hoy toma fuerza en Bogotá
La propuesta del ‘Memorial de los Ángeles’ se articula con la iniciativa internacional ‘María, madre de los niños no nacidos’, surgida hace 35 años en Italia y promovida desde el 2020 por la Iglesia católica en Guayaquil, Ecuador.
Inspirada en esta experiencia eclesial, la Arquidiócesis de Bogotá ha venido estructurando una pastoral arquidiocesana de la vida desde la Diaconía para el Desarrollo Humano Integral y la Coordinación del Cuidado de la Dignidad Humana, con el propósito de acompañar, formar y articular experiencias orientadas a la defensa de la vida en todas sus etapas.
Dentro de este camino pastoral, los memoriales se han convertido en uno de los signos más visibles y significativos.
“Nosotros como Iglesia creemos que los restos de fetos merecen un trato respetuoso como seres humanos y no deben ser tratados como desechos médicos u hospitalarios”, explicó el padre Jorge Arias.
El sacerdote agregó que esta iniciativa expresa una convicción profunda de la Iglesia sobre el valor de la vida humana desde su inicio: “Con este signo de no considerarlos desechos, sino pensar a los niños no nacidos víctimas del aborto como creaturas de Dios, estamos gritando al mundo la dignidad del ser humano”.

Usme: un lugar para vivir el duelo, orar y despedir
El nuevo memorial establecido en Usme tiene una particularidad: allí se da cristiana sepultura a fetos abortados o fallecidos durante la gestación.
Para la Iglesia arquidiocesana, este gesto no solo tiene un profundo significado espiritual y doctrinal, sino también humano y terapéutico.
“Nos mueve además la salud mental y emocional de algunos padres que, al tener un lugar físico para despedir y llorar, encuentran una ayuda fundamental para procesar el duelo gestacional o la pérdida de un embarazo”, afirmó el padre Jorge Arias.
Según explicó, la existencia de estos espacios evita “el trauma adicional de saber que los restos fueron abandonados con otros desechos biológicos”.
Actualmente, en territorio arquidiocesano existen tres ‘Memoriales de los Ángeles’, aunque cada uno responde pastoralmente a necesidades distintas.

Dos de ellos —el de la parroquia Nuestra Señora de Los Dolores y el de Usme— están destinados a la sepultura de los cuerpos de los no nacidos.
El tercero se encuentra en la parroquia San Pedro Claver y tiene un carácter simbólico y terapéutico. Allí no se sepultan restos humanos; el proceso está orientado al acompañamiento psicológico y espiritual de personas que han atravesado la experiencia del aborto. En este memorial, los padres pueden dar un nombre simbólico a sus hijos no nacidos, el cual es ubicado en un lugar especial destinado para la oración y la memoria.

El padre Jorge Arias, párroco de San Pedro Claver, explicó el sentido de esta experiencia:
“En el Memorial de los Ángeles de esta parroquia no se sepultan cuerpitos. 'El Memorial de los Ángeles' recuerda todos los niños que han muerto por el aborto y es un proceso de afrontamiento del duelo post-aborto”.
'Memoriales de los Ángeles' y 'Memoriales de los Niños no Nacidos', ¿cuál es la diferencia?
Aunque ambas iniciativas comparten el mismo espíritu de oración y dignificación de la vida humana, existen diferencias pastorales y organizativas.
Los ‘Memoriales de los Ángeles’ corresponden a la propuesta impulsada directamente por la Arquidiócesis de Bogotá.
Por su parte, los ‘Memoriales de los Niños no Nacidos’ hacen parte de una iniciativa internacional presente en distintas jurisdicciones eclesiásticas del país, como: Arquidiócesis de Bogotá (en el municipio de Choachí), la Diócesis de Fontibón, Diócesis de Valledupar.
Una pastoral de la vida que quiere acompañar
La creación de estos memoriales hace parte de una pastoral de la vida que quiere responder a heridas humanas concretas, especialmente aquellas relacionadas con el duelo silencioso que muchas personas viven tras la pérdida de un hijo durante la gestación.
Con oración, memoria y esperanza, los ‘Memoriales de los Ángeles’ se siguen consolidando en la capital colombiana como un signo pastoral que proclama el valor de toda vida humana y recuerda que, la Iglesia quiere permanecer cerca de quienes sufren, quiere ser Evangelio hecho vida.
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