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"Peregrinos de la esperanza", lema del Jubileo 2025

14 de enero de 2022
Apertura de la Puerta Santa del Jubileo de la Misericordia del 8 de diciembre de 2015
Imagen:
Archivo -Vatican Media
Este Jubileo ordinario será el segundo del pontificado del papa Francisco, después del Jubileo extraordinario del 2015.

La premura del papa es que el Jubileo de 2025 se prepare de la mejor manera posible. Así lo afirmó el presidente del Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización, monseñor Rino Fisichella, quien informó en una entrevista con la emisora Telepace sobre la audiencia que tuvo con Francisco el pasado 3 de enero, en la que se aprobó el lema del Año Santo. Un lema, señaló monseñor Fisichella, que se puede resumir en dos palabras: "Peregrinos de la esperanza".

Como todo lema, el significado de todo el camino del Jubileo comienza con los términos elegidos para condensarlo. Términos que ponen de manifiesto un tema clave del pontificado de Francisco.

"Hay muchos trabajos que realizar" en estos dos años, dijo el responsable del dicasterio que tendrá la responsabilidad organizativa. La necesidad -subrayó- es tener un "sólido impacto preparatorio" y crear una máquina organizativa eficiente.

"Para activarlo completamente, estoy esperando nuevas indicaciones del Papa", dijo monseñor Fisichella, aunque de hecho los trabajos ya han comenzado. Una de las prioridades se refiere a la acogida de peregrinos y fieles.

Se espera que muchos estén en Roma durante el Año Santo, con la esperanza de que en los próximos dos años la emergencia sanitaria no afecte a las actividades tal como sucede actualmente.

El prelado confirmó que "los contactos con el Ayuntamiento de Roma, la Región del Lacio y el Gobierno italiano están en curso, para que todo se desarrolle con total seguridad y de acuerdo con la capacidad de acogida que la ciudad siempre ha garantizado".

¿Qué es un Jubileo y por qué se celebra?

La historia y motivaciones muestran que se trata de un tiempo que históricamente la Iglesia ha puesto al servicio de la conversión de los pecadores y la misericordia.

El Jubileo ofrece a los fieles la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria para ellos mismos o para los difuntos. Es un año de reconciliación y conversión, de solidaridad y de compromiso con la justicia al servicio de Dios y de los hermanos”.

El término "Jubileo" tiene un origen judío, aunque la forma cristiana es muy diferente. En la tradición judía el Jubileo conmemoraba la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud. Su nombre tiene su origen toponímico en el jobel, un cuerno ritual empleado para marcar el inicio de la celebración. De la palabra jobel deriva el término cristiano “Jubileo”.

El primer Jubileo celebrado por la Iglesia católica tuvo lugar en el año 1300, en el Año Santo convocado por el papa Bonifacio VIII. Aunque la idea inicial era celebrar un Jubileo cada 100 años, luego se redujo la periodicidad a 33, los años de Cristo al fallecer.

A partir de 1450 volvió a reducirse la periodicidad y se fijó en 25 años, para que cada generación tuviera su Jubileo.

En la memoria de todos los cristianos ocupa un lugar especial el recuerdo del Gran Jubileo del año 2000, convocado por San Juan Pablo II para conmemorar los 2 mil años del nacimiento de Jesucristo.

Además de los Jubileos ordinarios que se celebran cada 25 años, el pontífice puede también convocar un Jubileo extraordinario por un evento de especial importancia.

El último Jubileo extraordinario fue el del año 2015, el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco.

El Jubileo suele durar cerca de un año. Comienza poco antes de Navidad y finaliza en la Epifanía del año siguiente. El rito más conocido del Jubileo es el de la apertura de las puertas santas en las 4 Basílicas Mayores de Roma: San Pedro del Vaticano, San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros y Santa María Mayor.

Fuente:
Vatican News /ACI Prensa
Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones
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