Guayabetal enfrenta dificultades de movilidad por afectaciones en las vías y el aumento del nivel de los ríos

La situación en Guayabetal, Cundinamarca, continúa generando preocupación entre las comunidades rurales. Las afectaciones en diferentes puntos de acceso mantienen incomunicadas a las 11 veredas del municipio, situación que también impacta a habitantes de tres veredas del municipio de Acacías y a quienes se desplazan diariamente desde el casco urbano para trabajar en estas zonas.
El padre César Pulido, párroco de Nuestra Señora del Carmen de Guayabetal, que hace parte de la Vicaría Episcopal Territoria de San José de la Arquidiócesis de Bogotá, explicó que las dificultades de movilidad están afectando actividades esenciales como el estudio, el trabajo, la asistencia a citas y tratamientos médicos, así como el traslado de productos agrícolas hacia el casco urbano.

Productores rurales, entre los principales afectados
Una de las mayores preocupaciones está relacionada con las familias que dependen de la agricultura y la avicultura para su sustento. Entre los productos que se cultivan en la zona se encuentran limón, café, sagú, fríjol, maíz y flores, entre otros.
La imposibilidad de movilizar estos productos hacia el pueblo representa una dificultad económica para las familias, que no solo dejan de recibir ingresos por sus cosechas, sino que también encuentran obstáculos para adquirir alimentos y otros productos necesarios para sus hogares y para el cuidado de sus animales.

Las vías, uno de los principales desafíos
De acuerdo con el padre César, una de las necesidades más urgentes es recuperar la movilidad hacia las veredas. El aumento del nivel del río ha superado la altura del puente, dificultando el paso de los habitantes.
Entre los puntos que presentan mayor riesgo se encuentran el puente de Los Canes y el sector de Olla Negra, donde se han registrado deslizamientos y movimientos de tierra que afectan constantemente las vías.
La alternativa de acceso por el municipio de Gutiérrez también presenta dificultades, debido a que el sector conocido como La Z se encuentra afectado por la remoción de tierra.
Estas condiciones complican especialmente el desplazamiento de las familias que necesitan acudir a servicios médicos o abastecerse de productos para su alimentación y para el sostenimiento de sus actividades productivas.

La parroquia acompaña a las familias
Ante esta situación, la parroquia Nuestra Señora del Carmen ha buscado acompañar a las comunidades desde la oración y la cercanía. El padre César señaló que han mantenido la oración por las familias afectadas y por todos los habitantes de las veredas.
Además, la parroquia brindó alimentación a personas que habían llegado al casco urbano y que, debido a las dificultades de movilidad, no pudieron regresar a sus hogares. También se ha mantenido el acompañamiento pastoral a las veredas mediante la celebración de la Eucaristía, incluso en medio de las dificultades para acceder a algunos sectores.
Para el párroco, esta presencia espiritual es fundamental porque permite recordar a las comunidades que Dios permanece cerca de su pueblo, especialmente en los momentos de sufrimiento, fortaleciendo la fe y sosteniendo la esperanza.

Un llamado a mantener la esperanza
El padre César invitó a los habitantes de Guayabetal a mantener la confianza en Dios y a reconocer, incluso en medio de las dificultades, los signos de esperanza que permanecen en sus familias y comunidades.
“A pesar de los momentos de dificultad, el Señor siempre nos sostiene”, expresó, destacando que, pese a las situaciones de riesgo, las familias continúan unidas y, afortunadamente, no se han registrado pérdidas humanas.
Actualmente, las autoridades y organismos de gestión del riesgo adelantan la atención de la emergencia. Según explicó el párroco, por ahora es necesario esperar las condiciones adecuadas para el ingreso de ayudas, debido a las dificultades de transporte y acceso. También señaló que una vereda presenta una situación de remoción de tierra que podría llevar a la evacuación de 14 familias, de acuerdo con las evaluaciones correspondientes.
Mientras avanzan las acciones para atender la emergencia y recuperar la movilidad, la Iglesia continúa acompañando a las comunidades de Guayabetal, ofreciendo oración, escucha, asistencia y cercanía pastoral a quienes atraviesan estos momentos de dificultad.

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