El templo parroquial “San José Gabriel Brochero” fue consagrado

Se consagró el templo parroquial San José Gabriel Brochero” el domingo 15 de marzo a las 3:00 de la tarde. Esta parroquia de la Arquidiócesis de Bogotá está ubicada en la transversal 22 No. 68 K - 15 sur, barrio Juan José Rondón, sector Alto de la Cruz, Ciudad Bolívar y corresponde territorialmente a la vicaría Santa Isabel de Hungría.
La parroquia fue creada en el año 2017 y cubre tres sectores: el Alto de la Cruz, donde está el templo principal; el sector de Bosques de Madrigal donde queda la capilla de San José y en Villas de Bolívar, donde se encuentra la capilla del Señor de los Milagros.
Acompañaron la dedicación del templo o consagración, el cardenal y arzobispo de Bogotá monseñor Luis José Rueda Aparicio; los obispos auxiliares de Bogotá, monseñor Edwin Vanegas y monseñor Germán Barbosa; vicarios episcopales, sacerdotes, el párroco, padre John Fredy Morales Amaya. También asistieron la arquitecta Katherine López Guerrero, directora del departamento de planeación de la Arquidiócesis y encargada del diseño del templo; el ingeniero de la obra, el señor Hugo Cano Camargo, junto con su equipo de trabajo, la comunidad parroquial, feligreses de parroquias vecinas, servidores, diáconos permanentes, e invitados entre otros.
Casa de Dios en roca firme
La celebración inició en la entrada del templo. Los constructores concedieron los planos de la obra al cardenal Luis José Rueda, como símbolo formal de entrega de la parroquia; seguidamente se realizó una corta procesión hasta el presbiterio. Se bendijo el agua y se esparció a los fieles como signo de penitencia y recuerdo del bautismo, así como a los muros del templo y el nuevo altar, purificando este espacio para Dios.
Luego se vivió la liturgia de la Palabra y la homilía. Tras el Credo, se cantaron las letanías de los santos, se invocó a la Virgen María, a los apóstoles, a los mártires y a los santos, especialmente al patrono de esta parroquia, San José Gabriel Brochero, luego se colocaron las reliquias en el altar, de la Santa “Daría” de Roma, quien fue una mártir cristiana del siglo III. Esto, como recuerdo de que la fe se edifica sobre el testimonio de quienes entregaron su vida por Cristo.
Seguidamente monseñor Luis José Rueda elevó una plegaria de consagración del templo (momento central de la liturgia), suplicando al Señor para que este templo sea parroquial fuera para siempre morada de Dios, lugar de encuentro, de misericordia y de alabanza.
Oración: ”Oh Dios santificador y guía de tu Iglesia, celebramos tu nombre con alabanzas jubilosas, porque este día tu Pueblo quiere dedicarte para siempre, con rito solemne esta casa de oración en la cual te honra con amor, se instruye con tu Palabra y se alimenta con tus sacramentos. Este edificio hace vislumbrar el misterio de la Iglesia a la que Cristo santificó con su Sangre para presentarla ante ti como esposa llena de Gloria, como Virgen excelsa por la integridad de la fe y madre fecunda por el poder del espíritu. Es la Iglesia santa, la bella elegida de Dios cuyos sarmientos llenan el mundo entero, cuyos renuevos adheridos al tronco son atraídos hacia lo alto al Reino de los cielos. Es la Iglesia feliz, la morada de Dios con los hombres, el templo santo construido con piedras vivas sobre el cimiento de los apóstoles con Cristo Jesús, como suprema piedra angular. Es la Iglesia excelsa, la ciudad colocada sobre la cima de la montaña accesible a todos y a todos patente, en la cual brilla perenne la sangre del cordero y resuena agradecidos el cantico de los Bienaventurados”.
Al terminar la oración el cardenal, ungió la mesa del altar y los muros, con el Santo Crisma, lo que lo consagra como un lugar santo. Posteriormente monseñor Edwin Vanegas, ungió también cuatro cruces ubicadas en los muros interiores del templo, como santificación de toda la estructura. De forma seguida, sobre el altar, se quemó el incienso para simbolizar que el sacrificio de Cristo y las oraciones de los fieles que suben a Dios como aroma; también fue incensada toda la asamblea y el templo en general.
Luego, cuando el altar estuvo revestido y preparado, se colocaron dos cirios que encendió el señor cardenal y de forma seguida se prendieron todas las luces del templo parroquial, acompañado por cantos de júbilo, para significar a Cristo como luz del mundo.
La consagración continuó con la preparación y celebración de la eucaristía sobre el altar recién consagrado. Después de la comunión, el cardenal Luis José Rueda, llevó el Santísimo Sacramento al sagrario, se arrodilló y oró. Finalmente impartió la bendición al terminar la Sagrada Eucaristía.
Comunidad con los ojos abiertos a la realidad
Esta obra se logró gracias a los recursos económicos obtenidos en la III maratón solidaria: “¡Porque la fe es acción!” de la Arquidiócesis de Bogotá, realizada en el año 2023.
También por las oraciones de los fieles, aportes de muchos benefactores, trabajo comprometido de los párrocos: padre Gerardo Herrán, quien puso la primera piedra y continúo esta labor el padre John Fredy Morales, párroco actual.
“La obra de Dios sigue en marcha, la obra de Dios continúa, no es un templo terminado totalmente ya tiene lo básico, ya tienen lo elemental para seguir caminando como Pueblo entorno a la fe, pero hay que seguir con la parte material, pero sobre todo seguir consolidándose como una comunidad con los ojos abiertos a la realidad”, finalizó el cardenal Luis José Rueda.
A continuación testimonios de este día memorable para la comunidad parroquial de Ciudad Bolívar, parroquia San José Gabriel Brochero a continuación:
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