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Primer año de su Pontificado

8 de mayo de 2026
Papa León XIV devolvió a la primera plana la doctrina social de la Iglesia
Imagen:
de referencia.

 

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Primer año de pontificado Papa León

 

Papa León XIV devolvió a la primera plana la doctrina social de la Iglesia


Tomado de: EL NUEVO SIGLO | Redacción internacional


Fiel a la doctrina agustina y a las directrices del pontificado de León XIII, el actual ocupante del trono de San Pedro ha dejado en claro en su primer año de papado que el eje central de la Iglesia es la doctrina social.

Desde su primer mensaje como obispo de Roma en el balcón de San Pedro hasta los trascendentales discursos en su reciente gira africana y audiencias privadas con personajes mundiales, el papa León XIV ha pronunciado la palabra ‘paz’, llevándola más allá de su origen (pacto o acuerdo) y definición (situación de tranquilidad, ausencia de guerra o conflicto, y la relación de armonía entre personas) para, fundamentado en el Evangelio, enfocarla en como la única vía para una convivencia humana con dignidad, orden y responsabilidad. Todo ello mediante la concertación.

Así, reconociéndose como “hijo de San Agustín, un agustiniano”, tal cual lo exaltó el 8 de mayo de 2025 al mundo católico que lo aclamó el día de su elección, León XIV devolvió a la primera plana de la acción vaticana y cristiana la Doctrina Social de la Iglesia, esa que hace 135 años inició León XIII con la encíclica Rerum Novarum y que nacida como respuesta a la cuestión obrera y las injusticias de la revolución industrial se convirtió en un conjunto de enseñanzas morales y principios del Magisterio católico sobre la realidad social, económica, política y ecológica, fundamentado en el Evangelio.

Bajo esa óptica, cada vez que el Pontífice usa la palabra ‘paz’ (lo que según el portal Vatican News ha hecho más de 400 veces este año en discursos, audiencias y declaraciones) está buscando aplicar la enseñanza de Jesús para construir un orden justo, basándose en la dignidad humana, el bien común, la solidaridad y la subsidiariedad, esa que establece que el Estado no debe absorber las iniciativas de grupos menores, sino apoyarlos.

A un año de su elección como Papa es muy probable que su nombre secular (Robert Francis Prevost) no sea recordado a nivel global, pero si el de León XIV, porque en este breve período, con directrices, signos, estilo y viajes ha develado la impronta de su pontificado, la que se enriquecerá con la publicación este 15 de mayo de su primera encíclica que, con el título “Magnifica humanitas” abordará temas claves del mundo contemporáneo como son la inteligencia artificial, la paz y la crisis globales.

Vale resaltar aquí otro gesto de este hijo de San Agustín: la fecha del lanzamiento de este documento será el mismo día que, en 1891, León XIII publicó la histórica encíclica “Rerum Novarum”, piedra angular de la reflexión social, eje fundamental del pensamiento teológico contemporáneo. En este contexto, la primera encíclica del actual Pontífice se perfila como un nuevo aporte a esa tradición, adaptando sus principios a los desafíos del siglo XXI.

EL NUEVO SIGLO habló con el padre Mauricio Urbina Villamil, director de Comunicaciones de la Arquidiócesis de Bogotá y con el vaticanólogo y columnista de este diario, Hernán Alejandro Olano García sobre este primer año de pontificado de León XIV, específicamente sobre su línea doctrinaria, la trascendencia de su reciente gira por continente africano, lo que ha mantenido de su predecesor Francisco, así como lo que ha cambiado en el Vaticano.

Respecto al primer tema, el padre Urbina destaca que el Papa se ha mostrado ante todo como un pastor, un hombre que quiere anunciar el Evangelio al mundo moderno por medio de una palabra de verdad con una presencia discreta y amistosa.

“Dos claves fundamentales han guiado este primer año del pontificado, una podríamos decir hacia el interior de la Iglesia y otra hacia el exterior. La primera ha sido la búsqueda de la unidad. León XIV ha llamado a todos a defender la unidad, a superar divisiones y polarizaciones, a sanar heridas de posiciones extremas que se habían ido radicalizando en ciertos sectores en los últimos años de Francisco. La segunda clave es la promoción de la paz. El Señor Jesús ha querido poner al frente de su Iglesia a un hombre que promueve constantemente la paz en el corazón, de la superación de los conflictos. La paz desarmada y desarmante, como lo escuchamos desde el primer día de su pontificado, es uno de las grandes apuestas del pontificado para las naciones, sean de la creencia que sean. En ese sentido, la palabra del Papa es una constante llamada a superar las polarizaciones corrosivas. Su papel como mensajero de unidad y de paz se hace indispensable en un mundo de extremos ideológicos y liderazgos tóxicos”, indicó.

Hernán Olano, por su parte, señala que “el discurso del Papa se aproxima a una ética cristiana del poder que rechaza tanto el autoritarismo como la indiferencia” y destaca que “la paz no aparece como una opción entre otras, sino como un imperativo en los mensajes del Santo Padre”.

Una gira clave

En cuanto al trasfondo y significado de la reciente visita apostólica a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, Olano resalta que estuvo marcada por “la búsqueda de paz, la renovación pastoral y la atención a la creciente vitalidad de la Iglesia en el continente africano”.

El director de comunicaciones de la Arquidiócesis de Bogotá, amén de destacar que fue el primer gran viaje de León XIV fuera del continente europeo (visitó Turquía y Líbano) indicó que las dos poderosas razones que tuvo para escoger esta intensa gira por África: “la vinculación con San Agustín, santo del siglo V de Hipona en el norte de África y el crecimiento grande de la Iglesia católica en ese continente en los últimos decenios”.

Agregó que, de alguna manera, el Papa mira hacia el pasado de la Iglesia para aprender de los santos y doctores africanos y al mismo tiempo, contempla a África con gran esperanza para el futuro. Su recorrido por cuatro países de cultura diversa y situaciones sociales y políticas complejas ha sido una palabra profética para el mundo en general, que ha mirado tantas veces a África como una fuente de recursos naturales y de riquezas que deben ser explotadas.

Recordó, así mismo, que el mismo Pontífice explicó que “el viaje obedeció a una dinámica pastoral y no política: la Iglesia que acompaña y comparte las vidas y necesidades de todos sus hijos, especialmente los más vulnerables”.

Frente al tercer interrogante, el padre Urbina Villamil manifestó que el papa León mantiene el espíritu de Francisco promoviendo una Iglesia de puertas abiertas, que sepa proponer a la cultura actual la buena noticia del Evangelio, sin afectar su esencia, pero con nuevos lenguajes y métodos.

Así, explicó, “las grandes líneas planteadas por Francisco en el Sínodo de la sinodalidad (2021-2024) continúan y se profundizan. Cambia el estilo. El papa León tiene un lenguaje mucho más discreto, sencillo y claro. Su presencia en la escena internacional ha sido menos mediática pero muy valerosa”.

Para Olano García, en las reflexiones del Pontífice, “que giran en torno la conversión personal, la fidelidad y la fragilidad humana se percibe una antropología realista: el mal no es únicamente estructural, sino también interior. La traición, evocada en la figura de Judas, no es presentada como un hecho aislado, sino como una posibilidad latente en toda conciencia que abdica de la verdad por conveniencia”.

Así avanza León XIV en la conducción del mundo católico. Es, sin duda, un papa más discreto, pero con ideas clarísimas y una centralidad clara: reavivar la doctrina social de la Iglesia.

Fuente:
EL NUEVO SIGLO
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