13 de mayo: Rosario nacional y consagración del país al Inmaculado Corazón de María

En el marco de la Fiesta de Nuestra Señora de Fátima, el próximo miércoles 13 de mayo, esta iniciativa —promovida por diversos grupos de laicos católicos, con el apoyo de la Conferencia Episcopal de Colombia y la Arquidiócesis de Bogotá— unirá a miles de personas de manera presencial y virtual en un solo clamor:
El ruego confiado y amoroso a la Santísima Virgen María, madre del Señor y madre nuestra, para que “avive en nosotros la esperanza y sostenga la unidad”, camino para la reconciliación y la paz de todos los colombianos, han precisado los organizadores.
La jornada, que se extenderá durante todo el día, tendrá como epicentro la Catedral Primada de Colombia y la Plaza de Bolívar en Bogotá.

A las 11 de la mañana inicia el rezo del Santo Rosario, dirigido por monseñor Sergio Pulido, párroco y delegado arzobispal Basílica Metropolitana – Catedral Primada de Colombia. Con el acompañamiento de distintos movimientos laicos, comunidades religiosas y eclesiales.
Seguidamente, se celebrará la santa misa y consagración del país al Inmaculado Corazón de María, presidida por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Este momento, será transmitido a través del canal RCN y otros medios locales y digitales, a nivel nacional, que se sumarán a esa señal, entre ellos: @ArquidiócesisdeBogotáoficial
Un clamor que crece año tras año
El 4° Rosario Nacional es una iniciativa que ha venido consolidándose como un verdadero movimiento espiritual en el país. Este año, bajo el lema: “La paz y la reconciliación de Colombia se construyen desde la conversión de tu corazón”, millones de fieles están invitados a unirse en oración desde parroquias, hogares y comunidades en las distintas regiones y en el exterior.
“Estamos viviendo una batalla espiritual … y el arma más poderosa es el Santo Rosario… que sana el corazón y trae la paz”, subrayó el padre Daniel Bustamante Goyeneche, párroco de San Pedro Apóstol, parroquia arquidiocesana, e impulsor de la iniciativa Un millón de Rosarios por Colombia.
El sacerdote enfatizó en que “la paz vendrá por una conversión sincera de corazón”.
Adoración Eucarística y procesión con una réplica de la Virgen de Fátima
A partir de las 5 de la tarde, en la Plaza de Bolívar, se vivirá un signo visible de fe y comunión, donde la luz de las antorchas, el silencio de la adoración y el rezo comunitario del Rosario, acompañado por una réplica de la Virgen de Fátima, traída desde Fátima (Portugal), serán expresiones concretas de un pueblo que no pierde la esperanza y que confía en la acción de Dios en la historia.
Cantantes y agrupaciones católicas como: Felipe Gómez, Fruto del Madero y Héctor Tobo, acompañarán este segundo momento de la jornada de oración.

En contexto:
Un país en manos de María
El 13 de mayo remite a las apariciones de la Virgen María en 1917 a los pastorcitos Lucía dos Santos, Jacinta Marto y Francisco Marto.
“No tengáis miedo. No os haré daño”, le dijo la Virgen María a los tres niños portugueses que, impactados por su presencia maravillosa, se llenaron comprensiblemente de temor. Aquellos pequeños -como probablemente cualquiera en esta tierra- fueron sobrepasados por lo que veían sus ojos: aquella “señora vestida de blanco, más brillante que el sol”.
Tras el impacto inicial, nuestra dulce Madre les reveló de dónde venía: había bajado del cielo para ayudar a fortalecer el lazo que hay entre Dios y los hombres. A continuación, pediría a los tres que volvieran a aquel mismo lugar el día 13 de cada mes, a la misma hora, por los siguientes seis meses. Después preguntó:
“¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quisiera enviaros como reparación de los pecados con que Él es ofendido, y de súplica por la conversión de los pecadores?".
Los pequeños respondieron que sí, por lo que la Virgen, con franqueza y ternura, les advirtió que sufrirían mucho porque los pecados de los hombres eran grandes. Sin embargo, también les consoló diciendo que la gracia de Dios estaría siempre a su lado, dándoles fuerza. De inmediato, la Señora abrió las manos y una fuerte luz cubrió a los niños, quienes cayeron de rodillas y empezaron a rezar: “Santísima Trinidad, yo te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento”.
Antes de partir, la Virgen pediría: “Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”. Dicho esto, se elevó hasta que no pudieron verla más.
La Madre portaba un mensaje de paz en días de horror para la humanidad: se desarrollaba la Primera Guerra Mundial y el comunismo empezaba a acechar al mundo como nunca antes.
Su mensaje —rezar el Rosario por la paz— sigue resonando hoy con especial fuerza en Colombia, invitando a cada creyente a asumir un compromiso personal con la conversión y la reconciliación.
Es así como el próximo 13 de mayo, el país vivirá una jornada nacional de fe, una súplica confiada y un signo de esperanza. Colombia se consagra. Colombia ora. Colombia confía.
A continuación, invitación del padre Daniel Bustamante y detalles de la jornada que nos unirá por nuestro país:
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