La CEAMA define sus Horizontes Pastorales Sinodales

A la luz de la promesa de Isaías -“Yo estoy por hacer algo nuevo: ya está germinando, ¿no se dan cuenta?” (Is 43,19)- los participantes en la Asamblea General de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) discernieron los pasos para el periodo 2026-2030, en un proceso que conjugó escucha, diálogo y proyección pastoral.
La Asamblea reafirmó el servicio específico de la CEAMA: acompañar y articular a las Iglesias locales del bioma amazónico para consolidar una Iglesia con rostro propio. Una Iglesia sinodal en la escucha, samaritana en el servicio, profética en el anuncio y ecológica en el cuidado de la Casa Común, promoviendo el protagonismo de los pueblos amazónicos en la búsqueda de nuevos caminos para la instauración del Reino.
Esta autodefinición ratifica su compromiso con las orientaciones del Sínodo para la Amazonía y sitúa a la CEAMA como un organismo de articulación pastoral que apuesta por la sinodalidad y la ecología integral como ejes estructurales.
Lea mensaje final - VI Asamblea General, desarrollada en Bogotá del 16 al 19 de marzo, aquí
Cuatro Horizontes Pastorales Sinodales
La hoja de ruta trazada se organiza en torno a cuatro grandes horizontes pastorales sinodales. El primero, "anunciar el Evangelio con rostro amazónico", busca una renovación cultural e inculturada de la formación presbiteral, de la vida consagrada y del laicado. Se propone el desarrollo de itinerarios de inducción para nuevos agentes pastorales y la continuación del proceso de inculturación y adaptación del Rito Romano "como una exigencia de diálogo recíproco entre la tradición cristiana y las cosmovisiones de los pueblos amazónicos".
En segundo lugar, pretenden "crecer como Iglesia sinodal", y ello implica la conversión de relaciones y prácticas comunitarias en clave sinodal, promoviendo nuevos ministerios. Destaca el reconocimiento y la valoración de la ministerialidad de la mujer, el protagonismo de las juventudes amazónicas y la creación de programas de cuidado integral y sostenimiento digno de agentes de pastoral.
Asimismo, para "vivir la ecología integral", proyectan animar una pedagogía pastoral y del ministerio del cuidado de la Casa Común, impulsar acciones de denuncia e incidencia para garantizar el acceso al agua y la calidad ambiental, y programas de liderazgo para pueblos indígenas, mujeres y jóvenes, fortaleciendo la defensa del territorio y la dignidad de las comunidades.
Por último, en el eje denominado "animar la comunión y la sostenibilidad", de carácter transversal, se subraya la importancia de fortalecer la relación con la Santa Sede, promover espacios de diálogo ecuménico e interreligioso y socializar las buenas prácticas amazónicas en el ámbito universal. La comunicación se concibe no como herramienta secundaria, sino como dimensión constitutiva de la acción pastoral. Incluso sugieren que la CEAMA actúe "como un puente que comunique la identidad y el quehacer amazónico a la Iglesia universal y a otros actores, como las universidades, organizaciones sociales, instancias públicas", entre otras.
A su vez, recomiendan organizar espacios de conexión y fortalecer los proyectos institucionales de centros educativos y de formación, así como preparar a las personas de las jurisdicciones eclesiásticas, y se enfatiza la necesidad de estructurar formas de sostenimiento de los agentes de pastoral. "Esta priorización, puntualiza la CEAMA, orientará a la nueva presidencia en la elaboración de un plan de acción, teniendo en cuenta también criterios de proceso, recursos, interdependencias y sinergias entre otros".
Articulación territorial y proyección internacional
En un momento considerado histórico para la CEAMA, los asambleístas reafirmaron la centralidad de la Iglesia local como punto de partida para consolidar la proyección panamazónica e internacional. En este marco, destacaron la cooperación con la Red Eclesial Panamazónica, el Programa Universitario Amazónico y la Red Eclesial de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica, configurando un cuerpo eclesial vivo que actúa con rostro amazónico.
La Asamblea acogió con interés la propuesta de avanzar hacia asambleas eclesiales amazónicas nacionales o regionales -como ya se perfila en Brasil- y aprobó la creación de una comisión a cargo de la nueva presidencia para la revisión integral de los Estatutos.
Escucha, misión y esperanza
Entre los temas abordados figuraron la escucha y el acompañamiento a los pueblos originarios, así como la la soledad de muchos misioneros, marcada por la inmensidad de la selva y las distancias geográficas. Sin embargo, la Asamblea insistió en que "no caminamos solos, sino que Dios está con nosotros, que el Santo Padre nos acompaña, cuya paternidad nos fortalece y nos une en fraternidad universal. También nos apoyan los Dicasterios y el Nuncio Apostólico en Colombia, quienes se hicieron presentes en esta Asamblea, así como tantas instituciones internacionales de Iglesia u otras".
La CEAMA se reconoce como un organismo en aprendizaje permanente, agradecido por el trayecto recorrido y confiado en el Espíritu Santo para afrontar los desafíos venideros.
“Reconocemos con gratitud el camino recorrido por la Iglesia en este territorio, estamos agradecidos por ello, y por tanto tenemos la mirada esperanzada en el Espíritu Santo y en lo que nos llame a hacer en el futuro.”
Los frutos de esta VI Asamblea fueron encomendados a María, Madre de Dios y de la Iglesia en la Amazonía, "pidiendo su intercesión para que nos conceda su Gracia y su bendición para nuestro caminar como CEAMA".
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