La historia de Ossama y su hijo Ziad tiene un final feliz. Ambos salieron en las noticias de todo el mundo por haber sido pateados por la camarógrafa húngara Petra Lazlo cuando estaban en una zona fronteriza del país. Su historia conmovió a Miguel Ángel Galán, presidente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores quién decidió darles casa y trabajo en Madrid (España).
"Cuando vi la imagen tuve una sensación paternal de ver a un padre aferrarse a su hijo aunque era derribado al suelo", cuenta Miguel Ángel Galán, director de la Escuela de entrenadores CENAFE. Le estremeció la cruel escena y al enterarse de que Ossama era entrenador de la primera división siria decidió traérselo a Getafe. Les pagará apartamento y la manutención."Le buscaremos un puesto de entrenador en España para que intenten olvidar toda la crueldad que han sufrido". Vivirá en Getafe con su familia. Acogido en esta comunidad, donde le darán todo lo que necesite.
La Limosnería Pontificia informó en un comunicado publicado hoy que desde hace algunos días la comunidad parroquial de Santa Ana en el Vaticano hospeda a una familia de prófugos (padre, madre y dos hijos). Son sirios, cristianos de rito melquita católico, del Patriarcado de Antioquía, llegados de Damasco, de la que escaparon a causa de la guerra y llegaron a Italia precisamente el 6 de septiembre, cuando durante el Angelus, el Papa lanzó un llamamiento para que cada parroquia, comunidad religiosa, monasterio o santuario reciba a una familia.
Los cuatro miembros de la familia se alojan en un apartamento del Vaticano, en las cercanías de San Pedro. El procedimiento de solicitud de protección internacional para ellos se puso en marcha inmediatamente. De acuerdo con la ley, durante los primeros seis meses a partir de la presentación de la solicitud de asilo, los peticionarios de protección internacional no pueden trabajar. En ese período los ayudará y acompañará la comunidad parroquial de Santa Ana. Hasta que Italia tome la decisión de conceder o denegar la condición de refugiados no es posible facilitar informaciones sobre esta familia. Precisamente para protegerlos en esta fase, es oportuno que los medios de comunicación respeten su deseo de no ser buscados ni entrevistados.



