Pasar al contenido principal

Formación

#397DFF

IV Domingo de Adviento

20 de diciembre de 2020
Corona
La «Corona de Adviento» tiene como característica cuatro cirios, con ella queremos expresar la alegría del tiempo de preparación a la Navidad

Estando reunidos, uno de los miembros de la familia inicia la bendición entablando el siguiente diálogo con todos:

 

V. Dios mío, ven en mi auxilio.

R. Señor, date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu...

R. Como era en el principio...

Luego alguno de los presentes hace la siguiente lectura

Del evangelio según san Lucas (1, 33-35a)

El ángel Gabriel llegó a donde María y le dijo: «¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!». Ella se sorprendió al oír estas palabras y se puso a pensar qué significaría este saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios ha tenido predilección por ti. Mira, vas a concebir y dar a luz un hijo varón y le pondrás el nombre de Jesús. Será grande, más aún, se le conocerá como Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su padre David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre, pues su reinado no tendrá fin». Palabra del Señor.

Reflexión

El saludo del ángel Gabriel a María es anuncio profético: descubre que María ha sido agraciada por Dios y que el mismo Dios la ha elegido. La particular elección de María está orientada hacia la realización del proyecto de Dios para redimir a todo el mundo. A través de la aceptación y disponibilidad de la Virgen Dios se hace hombre y, de alguna forma, Dios entra en comunión todos los seres humanos. Cuando el Hijo Dios se hace hombre en Jesucristo ya ninguna situación legítimamente humana es ajena al proyecto de Dios: todo lo que legítimamente le pertenece al hombre es ocasión de encuentro salvífico con Dios.

En seguida, mientras se enciende el cuarto cirio, se dice la siguiente oración:

Señor Jesucristo: al encender este cirio en el cuarto domingo de Adviento contemplamos la figura de María, tu madre: ella estuvo atenta al anuncio del ángel y se hizo disponible para realizar el proyecto del Padre del cielo, a través de su escucha y disponibilidad continuó la historia de salvación

del pueblo. Te pedimos que nos asistas con tu gracia para que se fortalezca nuestra libertad y participemos activamente en la realización de tu proyecto de salvación de los hombres y mujeres de hoy. Aumenta cada uno de nosotros la admiración ante el misterio de la Encarnación para que te agrademos con toda nuestra vida.

Para finalizar todos repiten:

Jesús, ven en medio de nosotros.

Nosotros queremos preparar tu venida.

Nosotros te queremos recibir.

Nosotros esperamos que nos traigas tu luz, tu paz y tu amor. AMÉN

Aumentar
Fuente
Disminuir
Fuente

Noticias relacionadas