Iglesia en Cuba, grito de esperanza

La Arquidiócesis de Bogotá cumplió con éxito una misión humanitaria del 17 al 20 de julio de 2026 en los municipios de Guanabacoa y Regla, en La Habana, Cuba. Esta visita fue realizada por monseñor Rubén Darío Hernández, vicario episcopal territorial de San Pedro, y monseñor Ricardo Pulido, encargado de la Diaconía para el Desarrollo Humano Integral de esta Iglesia local.

Colaboraron a los presbíteros arquidiocesanos para lograr esta misión el cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez, arzobispo de la arquidiócesis de San Cristóbal de La Habana, el padre José Manuel Araya, misionero redentorista, y las hermanas misioneras Bernardina Montero y Concha Torres, de la Congregación del Amor de Dios.
Las ayudas materiales compartidas con la población en Cuba incluyeron medicamentos, gafas y kits de aseo dental, alimentos. Asimismo, se llevaron elementos litúrgicos, hostias y vino para consagrar para ser distribuidos en las diferentes parroquias y otros elementos básicos que escasean en la isla.


La misión también consistió en escuchar, visibilizar la realidad de la situación en este país y, por supuesto, compartir esperanza a sus habitantes a través del servicio evangelizador de una Iglesia viva y misionera que acompaña, ayuda y escucha a los más necesitados.


“La familia cubana actualmente, vive en constante tensión en su lucha por mantenerse a flote y sobrevivir ante tantas situaciones que la golpean duro cada día. Vive la inseguridad y la inestabilidad desde que se levanta hasta que se acuesta. A base de mucho esfuerzo, consigue socorrer algunas de las necesidades básicas para el hogar cada día. No hay pan para desayunar. Las panaderías cubanas elaboraban un pequeñito pan cada día por persona y al comprarlo quedaba registrado en una libreta a quien le fuera entregado. Ya ni con eso cuenta el cubano, aunque sigue con la esperanza de volver a recibirlo por lo que van día tras día a la panadería a ver si ya existe el pan de su desayuno diario”, relata la hermana Bernardina Montero, misionera en Cuba desde hace más de 25 años.
A continuación testimonios de la realidad en Cuba:
El llamado a la Misión

La Iglesia juega un papel muy importante en medio de esta realidad y el acompañamiento humano y espiritual es valorado, por esta razón hay un llamado fuerte a la misión. En este país No hay comida para el sustento del día. No hay gas para cocinar. No hay agua. No hay electricidad. No hay transporte, entre otras muchas cosas básicas para sobrevivir de manera digna.
“Llevamos lo que más pudimos en esta corta misión, celebramos la eucaristía en medio de esta realidad, porque no hay agua, no hay luz, no hay combustible, tantas cosas materiales para poder tener una vida digna, pero vimos que hay lo más importante, hay esperanza, vimos alegría. El llamado es a todos los presbíteros de nuestra Iglesia arquidiocesana, a los laicos para que se unan y podamos continuar este año enviando todo lo que sea necesario . Ojalá en el 2027, podamos tener más presencia con misioneros porque el pueblo cubano nos necesita y clama por nuestro apoyo tanto material como espiritual”, enfatiza monseñor Rubén Dario Hernández, VET San Pedro.
Para contactarse y hacer llegar ayudas solidarias para Cuba en el siguiente número de WhatsApp: 324 6361560. Vicaría Episcopal Territorial San Pedro, Arquidiócesis de Bogotá.
A continuación entrevista y testimonio de monseñor Rubén Darío Hernández, misión Cuba, Arquidiócesis de Bogotá:
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