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Papa León rechaza y lamenta recrudecimiento de la violencia en distintas regiones de Colombia 

29 de abril de 2026
Papa León rechaza y lamenta violencia distintas regiones de Colombia
Imagen:
de referencia.
Un llamado claro y apremiante a la paz resonó en las palabras del Pontífice durante la Audiencia General de este miércoles 29 de abril.

Con “dolor y preocupación”, se refirió a los atentados perpetrados el pasado sábado 25 de abril en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, que dejaron al menos 20 víctimas mortales y más de 45 personas heridas.

Dirigiéndose a los peregrinos de lengua española, el obispo de Roma manifestó su cercanía espiritual a las víctimas y a sus familias, invitando a toda la sociedad a “rechazar cualquier forma de violencia y optar decididamente por el camino de la paz”. Un llamamiento que adquiere especial urgencia ante la intensificación de los enfrentamientos en esta región del país.

Según informaciones difundidas por las autoridades, desde el pasado 24 de abril se han registrado al menos 26 ataques contra civiles e instalaciones militares, con un saldo de decenas de víctimas mortales.

El Gobierno colombiano atribuye estos ataques a las denominadas FARC-EMC (Estado Mayor Central), una de las principales disidencias de las antiguas FARC, organización que firmó el acuerdo de paz de 2016. Este grupo, liderado por Néstor Vera -conocido como Iván Mordisco-, rechazó en su momento dicho acuerdo y ha mantenido una activa presencia armada, especialmente en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca.

En estas regiones, las disputas por el control de rutas del narcotráfico y de explotaciones mineras ilegales alimentan un clima de inestabilidad permanente, que golpea con especial dureza a las comunidades locales. Analistas señalan que la reciente escalada de violencia podría responder a una estrategia del grupo para reafirmar su capacidad operativa e influir en el escenario político nacional.

Aunque el Gobierno y las FARC-EMC iniciaron conversaciones de paz a finales de 2023, el proceso sufrió un duro revés en abril de 2024, cuando una facción se retiró de las negociaciones y retomó las acciones armadas. Desde entonces, se ha intensificado el uso de métodos violentos como ataques con drones, coches bomba, secuestros y extorsiones, aumentando el sufrimiento de la población civil.

En este escenario, los obispos colombianos emitieron un comunicado en el que efectuaron un vehemente llamamiento a los sectores armados, para que cesen inmediatamente todo acto que atente contra la vida y cumplan con los principios del derecho internacional humanitario y traten con humanidad a la población:

“Persistir en la violencia solo profundiza el sufrimiento del pueblo y destruye el tejido social”.

La ola de violencia se extiende de norte a sur del país, en un contexto marcado por un clima electoral cada vez más tenso. En el extremo norte caribeño, La Guajira ha registrado dos masacres; en el suroeste, el departamento de Nariño suma tres episodios; y en la región amazónica de Putumayo se ha documentado también un caso reciente.

Fuente:
Vatican News / ACI Prensa
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