Escuchar, conversar y luego programar, estilo de gobierno del Papa

Por: Aceprensa - Clara Fontan.
En un contexto mundial cada vez más complejo y violento, la combinación –paradójica– de serenidad y proactividad del papa León XIV marcó el tono de su primer consistorio extraordinario, que puede considerarse el puntapié inicial de su pontificado.
Lo pidieron y lo tuvieron. Al día siguiente de cerrar la Puerta Santa –y una agenda de eventos heredada–, León XIV cumplió el pedido de los cardenales y los convocó a Roma para celebrar su primer consistorio extraordinario. El Papa está mostrando una particular habilidad para manejar los tiempos: no va rápido, pero tampoco lento. Quizás eso se llame prudencia.
La convocatoria fue breve: dos días. Los temas, la misión y la sinodalidad. Asuntos conocidos, pero sobre todo consensuados –antes de la elección del Papa– como una prioridad para el pontificado que viniera. También en esto León XIV cumplió. Quizás eso se llame humildad.
Ofrecemos diez claves de lo ocurrido en el Aula Nueva del Sínodo los días 7 y 8 de enero, a partir de las declaraciones del director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede y de los cardenales Stephen Brislin, arzobispo de Johannesburgo; Pablo Virgilio David, obispo de Kalookan (Filipinas); y Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, quienes lo acompañaron en la conferencia de prensa ofrecida tras la conclusión del consistorio.
1. Un encuentro pacífico en un contexto turbulento
La intervención de EE.UU. en Venezuela y la consecuente incertidumbre mundial, llevaron a que el 2026 iniciara su curso de forma dramática. Las ausencias de algunos cardenales como Baltazar Porras, de Venezuela, que no pudo viajar porque en diciembre el gobierno de Maduro confiscó su pasaporte, hicieron notar esta realidad. El contexto internacional facilitó algunas respuestas a la pregunta que guió la reflexión de los dos días de trabajo: “De frente al camino de los próximos uno o dos años, ¿qué aspectos y prioridades podrían orientar la acción del Santo Padre y de la Curia?”
2. La estrella polar del Concilio Vaticano II
En la mañana del primer día de consistorio, durante la audiencia general de los miércoles, el Papa anunció que iniciaría un nuevo ciclo de catequesis centrado en el Concilio Vaticano II y la relectura de sus principales documentos. La reunión de cardenales no había comenzado, pero los 170 purpurados que participaron, probablemente estarían en el Aula Paulo VI, donde se desarrolló la catequesis, escuchando al pontífice afirmar que el Concilio sigue siendo hoy la estrella polar del camino de la Iglesia.
3. No dejar solo a Pedro
Lo dijo el cardenal Timothy Radcliffe: “Esta es nuestra primera obediencia: estar en la barca de Pedro, con su sucesor, mientras se enfrenta a las tormentas de nuestro tiempo”. Pero sobre todo, lo reclamó el propio papa León XIV cuando agradeció a los cardenales el esfuerzo de viajar para participar en una reunión de tan solo dos días: “Aunque es un tiempo muy corto, también es un tiempo muy importante para mí, porque siento, experimento la necesidad de poder contar con ustedes: ¡Ustedes son quienes llamaron a este siervo a esta misión!”.
4. Advertencia sobre agendas personales
Evidenciando su sentido de la autoridad que lo lleva a hacer un tirón de orejas y a hablar con claridad cuando las circunstancias lo piden, en la homilía de la Misa con la que inició la primera jornada del consistorio, el Papa aclaró: “No estamos aquí para promover ‘agendas’ –personales o grupales–, sino para confiar nuestros proyectos e inspiraciones al escrutinio de un discernimiento que nos supera… y que solo puede venir del Señor”.
5. Un consistorio con formato sinodal
Para algunos –quizás los más longevos–, la modalidad de trabajo grupal, reunidos en mesas y con intervenciones breves, resultó al comienzo compleja. Sin embargo, con el correr de las sesiones quedó demostrada su utilidad para que todos pudieran expresarse. Esta metodología, como explicó el propio León XIV, buscó además facilitar el conocimiento mutuo entre los cardenales, dado que la actual composición del Colegio Cardenalicio es la más numerosa y universal de la historia.
6. Una conversación antes que un texto programático
Había expectativas de cambios en la curia, de elaboración de documentos, quizás de uno programático. Nada de eso resultó de este consistorio… por el momento. Al Papa se lo vio escuchando, principalmente a los cardenales provenientes de las Iglesias locales, ya que a los de la curia los puede escuchar cuando quiera, dijo. También se lo vio tomando notas, muchas notas…
7. Liturgia y Curia, ¿temas excluidos?
Cuatro fueron los temas propuestos para la reflexión y se enunciaron así: la misión de la Iglesia y Evangelii gaudium; Praedicate Evangelium, documento que se refiere al servicio de la Santa Sede, especialmente a las Iglesias particulares; Sínodo y sinodalidad, instrumento y estilo de colaboración; y liturgia.
Por decisión de la mayoría, teniendo en cuenta la brevedad del tiempo, ganaron misión y sinodalidad. Pero el mismo León XIV se ocupó de aclarar que los temas excluidos, en realidad están dentro de los elegidos, y que además tiene previstas nuevas convocatorias en las que podrán tratarse.
8. La sinodalidad, una forma de ser de la Iglesia
La sinodalidad fue uno de los dos temas elegidos. Conocido y desconocido a la vez. Durante la reunión se buscó aclarar y definir en qué consiste esa propuesta que cobró fuerza en el pontificado precedente. Se reconoció que aunque siempre ha existido, en la Iglesia la sinodalidad “vive su infancia”, que se necesita profundizar en su valor y reconocer que antes que un programa, la escucha y participación de todos es un modo de ser de la Iglesia.
9. Actualidad y guía de Evangelii gaudium
También anunciado con anticipación y recurrentemente citado en las reuniones del pre-cónclave: la exhortación apostólica Evangelii gaudium se presentó como un faro para los próximos años. No se trata de relanzar el documento, sino de algo más profundo, de encontrar en él la llama que necesita la Iglesia para revitalizar su misión evangelizadora.
10. Un Papa determinado a gobernar de manera colegial
Cumplió con el pedido: convocó, escuchó, tomó nota y volvió a convocar. Aunque no necesariamente llevará el nombre de consistorio, ya hay fecha para la próxima reunión de cardenales: será el 27 y 28 de junio de este mismo año.
León XIV está decidido a trabajar con todo el colegio cardenalicio, porque escuchando a ellos se asegura de escuchar a toda la Iglesia.
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