“La conversión representa siempre una nueva oportunidad para transformar el corazón a través del Espíritu Santo, dejando atrás aquello que aleja nos aleja de Dios. "El Señor me está llamando. El Señor me ama. El Señor me muestra sus caminos", afirmó.
Además, el Cardenal nos animó a cuidar el don maravilloso del agua y de la creación: no desperdiciar el agua, proteger nuestros campos, evitar la contaminación y contribuir a prevenir los incendios forestales. La casa común que el Señor nos ha regalado es para todos. Que esta reflexión nos ayude a abrir el corazón a la conversión, renovar nuestra relación con Dios y vivir con mayor responsabilidad hacia nuestros hermanos y la creación.
¡Aceptemos la conversión en todos los sentidos, busquemos a Dios en nuestra vida y seremos felices!, concluyó:
La Voz del Pastor:
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