¿Qué significa ser religioso? La palabra viene de re-ligo, igual a volver a ligar o unir. En sentido amplio, son todas aquellas personas que, aceptando ser creaturas de Dios, se unen nuevamente a Él en una religión o comunidad de personas que le dan el culto de adoración. Bajo esta explicación, son religiosos los católicos, los otros cristianos posteriores en origen (protestantes de diversa nomenclatura, anglicanos, ortodoxos que se separaron de la Iglesia Católica y cuyo nombre es histórico, no real, para nosotros los católicos; también son religiosos los budistas, hinduistas?) que dan culto individual y social a Dios. En sentido más estricto, se llaman religiosos a las personas de una religión (católica, protestante, ortodoxa, hinduista?) que conforman un grupo muy entregado exclusivamente al culto de Dios, bajo diversos modos de la vida religiosa: Agustinos, Dominicos, Carmelitas, Franciscanos, etc. (en la religión católica), y en diversos carismas o servicios: predicación, enseñanza, enfermos, prostitución, prevención, niños de la calle, etc. |
¿Cuántas clases de vida religiosa puede darse? Son innumerables. En la Iglesia católica hay más de 873 institutos masculinos y 1851 femeninos. En la Arquidiócesis de Bogotá existen 62 institutos para hombres, domiciliados en 128 casas y 45 colegios, frente a 158 institutos de mujeres, ubicadas en 295 casas y 55 colegios. Podríamos distinguir jurídicamente cinco grandes grupos de institutos religiosos: 1 - Los monasterios o casas religiosas que constituyen por sí mismas un instituto. Normalmente se dedican a la contemplación, observan la clausura o prohibición de salir fuera, excepto casos especiales; se dedican al trabajo propio de la comunidad, como la huerta, la sastrería, la preparación de hostias, etc. En la Arquidiócesis hay siete en el momento: en el Rosal, de los Benedictinos, y la Visitación, de Bosa, fuera de la ciudad; y los monasterios de las Inesitas, las Clarisas, las Concepcionistas y las Carmelitas de Usaquén, en Bogotá. Están bajo la supervisión del Arzobispo en lo pastoral y, excepto los Benedictinos, en su disciplina interna. 2 - Los institutos religiosos de derecho diocesano. Se llaman así los que fueron aprobados por el obispo de la diócesis, previa consulta a la Santa Sede. Dependen del obispo en cuanto a la aprobación de las constituciones y en lo relativo al apostolado. Los institutos religiosos son comunidades donde se hace la profesión de los Votos de Obediencia, Pobreza y Castidad, y se vive en comunidad, es decir, en una casa llevando la oración, la comida y la permanencia juntos, como en familia. 3 - Los institutos religiosos de derecho pontificio, dependiendo en todo de la Santa Sede. Suelen ser institutos diocesanos que han trascendido las fronteras nacionales y se han expandido de tal manera, que no pueden estar ya bajo la lupa del obispo diocesano que les dio la aprobación. 4 - Los institutos seculares de fieles, que normalmente llevan su vida consagrada viviendo en sus casas, haciendo de fermento en la sociedad, sin renunciar totalmente a la vida en común, pero sin ser éste normalmente su estilo de vida. Se consagran a Dios mediante promesas, o votos de cumplir, con los consejos evangélicos. Hay en este momento ocho institutos seculares en la jurisdicción de la Arquidiócesis. 5 - Las Sociedades de vida apostólica, que no hacen votos, pero sí viven en comunidad, como los Sulpicianos, Eudistas, etc. 6 Pueden darse vírgenes consagradas a Dios, viviendo en sus casas, como también ermitaños, llevando su vida en soledad; todos bajo la supervisión y orientación del obispo diocesano. 7 - Asociaciones de fieles o agrupaciones de personas que buscan para su perfección específica alguno de los fines de la Iglesia, como el culto a Dios, la caridad con los pobres, el servicio litúrgico, el apostolado. Algunas se fundan con el ánimo de pasar después a ser institutos religiosos, y por lo tanto comienzan con la experiencia de vivir los consejos evangélicos o en forma de votos o de promesas. |
¿Qué distinción hay entre votos y promesas? |
¿Qué hace el Vicario General para los Religiosos? |
Se está comenzando a trabajar a través de los delegados para religiosos, de las diversas zonas pastorales en que está dividida la Arquidiócesis. Son ellos: las hermanas Marina González (Dominica de la Presentación) de la Inmaculada Concepción, María Patricia Grueso (Franciscana de María Inmaculada) de Cristo Sacerdote; Mary Fierro (Salesiana) de la Sagrada Eucaristía, y los Padres Luis Alfonso Muñoz (Filipense) del Espíritu Santo, Javier García (Pavoniano) de San José, Lope Echeverry Rojas (Terciario Capuchino) de San Pedro, y Omar Fernando Castañeda (secular) de San Pablo. |
¿Qué se le ocurre a usted comentar sobre la vida religiosa hoy? Creo que este género de vida lo pueden llevar aquellos hombres y mujeres valientes, aguerridos, arriesgados, dispuestos al sacrificio para servir a Dios; porque hay que ser muy recios, y con gran voluntad, quienes nos decidimos, se deciden o definirán por la vida consagrada a Dios: primero, es una respuesta de gratitud a Dios que nos amó sobre todas las cosas; segundo, es un gran servicio de humanidad que se presta a la sociedad de hoy con nuestro seguimiento radical de Cristo, para llevar a los hombres la luz de su enseñanza; pues es Él quien cura la ceguera espiritual, es principio de vida y de auténtica libertad, dando pleno sentido a nuestras vidas e iluminando nuestro horizonte de peregrinos que caminamos hacia el cielo. La vida se hace más humana con Cristo. Su presencia hace amable la convivencia humana; pero su ausencia conduce a la desintegración de la sociedad. He aquí la alegría de nuestro seguimiento de Cristo: es respuesta de gratitud a quien murió por nosotros, y es respuesta de servicio pleno a la humanidad a quien se sirve en nombre del Señor. R. P. Norberto de Jesús Escobar Guzmán, O.A.R. |








