A propósito del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se celebra el próximo 19 de octubre, queremos hacer algunas consideraciones en torno al tema, a fin de que, como bien lo afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS), se tome conciencia de que “…cuanto más temprano se realiza un diagnóstico, más posibilidades habrá de erradicar la enfermad del cuerpo”.
Pero, en ¿qué consiste el cáncer de mama?
El nombre deriva de la palabra “kankros”, que significa cangrejo y hace referencia a la similitud en que el animal y la enfermedad “atrapan" y destrozan a sus víctimas”, siendo una enfermedad conocida desde las antiguas civilizaciones, que consiste en el crecimiento anormal y desordenado de las células del tejido mamario, conocido como mama, y formado por una serie de glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos, que se encuentran conectados entre sí por unos tubos o conductos mamarios, que son los que conducen la leche al pezón durante la lactancia, para alimentar al bebé.
Sin embargo, no siempre el dolor de las mamas y la presencia de bolitas o tumores son signos de cáncer, pues en la mayoría de los casos las afecciones que se presentan son benignas, sobre todo durante la adolescencia; la presencia de bolitas o tumores en las mamas suele estar estimulada por hormonas como la progesterona y los estrógenos. Y es el médico, a través de algunos estudios, el que puede descartar la existencia de esta enfermedad.
Consultando sobre el tema, hemos encontrado que, según los especialistas, cada año mueren en el mundo 4 millones de personas por cáncer y que, “…hasta el 1,5% de las mujeres sintomáticas tienen una lesión sospechosa en la mamografía”, por lo que se recomienda que, para poder realizar un diagnóstico temprano, deben iniciarse los chequeos médicos a partir de los cuarenta años y posteriormente cada año, siendo importante saber que en aquellos casos en los que existen antecedentes familiares o una lesión palpable, puede iniciarse el problema ante de esa edad.
De acuerdo con los estudios realizados se sabe igualmente que a nivel mundial, las enfermedades cancerosas ocupan uno de los primeros puestos en las estadísticas de la mortalidad, constituyéndose en una de las razones por las que la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene como objetivo principal con esta celebración “…hacer tomar conciencia a todas las mujeres de que es una seria amenaza que puede dar a cualquier mujer y en cualquier edad”, aún cuando según las estadísticas, sólo un 6% de los casos se da en menores de 35 años, con más probabilidad en aquellas mayores de 40 años, pero con mayor incidencia en las mayores de 45 años y después de la menopausia.
Otros estudios han concluido que en los últimos 10 años, la tasa de mortalidad por cáncer de mama se mantiene en 16 por cada 100 000 habitantes del sexo femenino y que, en Cuba, por ejemplo, se tiene como la primera causa de muerte por cáncer para la mujer, al igual que en los países de Europa y Latinoamérica, donde se considera, es el segundo tipo más común de cáncer en la mujer.
Análisis más recientes afirman que el cáncer de mama puede dar con frecuencia o están más propensas aquellas mujeres que tuvieron su primer hijo después de los 30 años, las que nunca engendraron, las que ya tuvieron cáncer en un seno o las que tuvieron menstruación temprana o menopausia tardía, o finalmente, por el estilo de vida y factores ambientales en donde existen muchas sustancias cancerígenas que favorecen su desarrollo, entre ellas las que contiene el cigarrillo.
En el mundo de hoy, gracias al avance de la tecnología, se pueden efectuar estudios completos y rápidos que pueden detectar el problema de manera ágil y a tiempo, de tal suerte que se evite la angustia y sufrimiento en las mujeres que por algún motivo sospechen tener alguna lesión en sus senos, pudiendo prevenirla con auto exámenes de exploración o sanarla a tiempo si su diagnóstico es temprano.
Fuente: El Catolicismo
Silvia Rojas de Oviedo, 13 de octubre de 2011